Julio de 2000. El PSOE acaba de darse un batacazo en las elecciones generales, en las que José María Aznar ha conseguido mayoría absoluta. El XXXV Congreso se inicia sin secretario general (Almunia ha dimitido tras los comicios) bajo el lema 'El impulso necesario'. Dos mujeres, Matilde Fernández y Rosa Díez, y dos hombres, José Bono y José Luis Rodríguez Zapatero, se postulan para dar ese impulso. El favorito es Bono, pero Zapatero, representante de la renovadora 'Nueva Vía', consigue imponerse por sólo 9 votos (414 por 405).