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Reportaje:

De la dirección de Batasuna a la de ETA

Jon Salaberria ha ocupado cargos de responsabilidad en Jarrai, en Kas y en Batasuna antes de convertirse en uno de los presuntos dirigentes de ETA

El ex parlamentario vasco de la ilegalizada Batasuna, Jon Salaberria Sansinenea (San Sebastián, 1969), estaba huido de la Justicia desde el 26 de mayo de 2005 y había ocupado cargos de responsabilidad en Jarrai, en Kas y en Batasuna antes de convertirse en uno de los presuntos dirigentes de ETA. En todos esos puestos ha sido representante de las tendencias más duras dentro de la izquierda abertzale.

A principios de los años noventa comenzó su militancia en la organiación juvenil Jarrai donde tuvo los primeros problemas con la policía. A raíz de la captura de un presunto etarra en Pamplona, la Guardia Civil intentó arrestarlo en diciembre de 1994, pero no lo consiguió por encontrarse fuera de su domicilio. Además de miembro de Jarrai, donde fue portavoz y coordinador de asambleas, en 1995 comenzó a desempeñar cargos dentro de HB.

El primer puesto fue el de representante en las Juntas Generales de Guipuzcoa. El 23 de agosto de 1995 fue detenido por la Guardia Civil acusado de ser el coordinador de los grupos de violencia callejera en Guipúzcoa, por lo que ingresó en prisión, aunque poco después quedó en libertad bajo fianza de cinco millones de pesetas. Por esas acusaciones fue condenado a un año de prisión por el delito de desórdenes públicos, aunque se le absolvió de los de estragos y pertenencia a banda armada.

En las elecciones autonómicas celebradas en el País Vasco en 1998, fue elegido parlamentario por Euskal Herritarrok. Perdió su escaño en los comicios celebrados en 2001, aunque sustituyó a Aiora Epelde, en prisión por orden de Garzón dentro de la causa de la ilegalización de Haika.

En julio de 1998, la Audiencia Nacional le condenó a un año de prisión como integrante de un Grupo Y de apoyo a ETA, aunque fue absuelto de los delitos continuados de estragos y de pertenencia a banda armada.

El 18 de diciembre de 2002 declaró junto a Arnaldo Otegi ante el TSJPV acusados de "enaltecimiento" del terrorismo cuando portaba el féretro con los restos de la etarra Olaia Castresana, muerta en Alicante al estallar una bomba que manipulaba. Sin embargo, el Tribunal le absolvió en 2003, porque no encontró probado que Salaberria fuera consciente de que el féretro que trasladaba estuviera cubierto por una bandera con el anagrama de ETA ni que, mientras portaba el féretro, profiriera el imputado gritos a favor de ETA.

El 5 de septiembre de 2003 el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco le condenó a 7 años de inhabilitación absoluta y uno de prisión por el delito de enaltecimiento de acciones terroristas, aunque esta sentencia fue anulada por el Tribunal Supremo el 23 de diciembre de 2004.

Se encontraba huido desde mayo de 2005, cuando la Audiencia Nacional dictó una orden internacional de detención contra él, al no presentarse a declarar ante ese tribunal como imputado en el sumario 35/02 en el que se investiga la subordiación de Batasuna a ETA y la financiación de la banda a través de las herriko tabernas.