ETA robó en Francia la furgoneta bomba utilizada en Legutiano

El vehículo fue sustraído el 16 de abril.- La policía sospecha que los terroristas montaron el artefacto en territorio francés y después lo entregaron al 'comando Vizcaya'

La furgoneta Citroen Berlingo que ETA utilizó ayer como coche bomba en el atentado contra el cuartel de Legutiano (Álava), que causó la muerte de un guardia civil y heridas a otros cuatro, fue robada en Francia el pasado 16 de abril, según fuentes de la investigación. Los responsables de la lucha antiterrorista sospechan que la fabricación y el montaje del artefacto, cargada con una importante cantidad de explosivo, se llevó a cabo en territorio francés. Una vez preparado el coche bomba, los terroristas se lo entregaron al comando Vizcaya con las placas dobladas para que sus miembros llevaran a cabo el atentado.

El vehículo fue sustraído con las llaves puestas en una localidad del departamento de Haute Vienne, cuya capital es Limoges, durante la mañana del 16 de abril ante el taller de coches al que su propietario lo había llevado para unas reparaciones. Según la Gendarmería francesa, el mecánico había dejado la furgoneta delante del taller y el robo tuvo lugar mientras él trabajaba dentro del local.

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En este sentido, las fuentes antiterroristas han indicado que la descripción de la llave y del llavero del vehículo que su dueño hizo ante la policía gala se corresponde plenamente con estos dos objetos, hallados por los investigadores españoles en el Peugeot 306 en el que huyeron los autores del atentado y que fue localizado por la Policía en una pista forestal de Urkiola, en Vizcaya, con un dispositivo para incendiarlo formado por una garrafa de gasolina y una botella adosada, a las que habían sumado un dispositivo de iniciación para provocar su incendio. Sin embargo, el dispositivo falló y los ertzainas encontraron el vehículo intacto.

Precisamente, las investigaciones sobre el atentado, según las mismas fuentes, se centran en este vehículo, robado el 14 de abril en Berango y que ha estado oculto durante un mes, ya que las imágenes tomadas por las cámaras de seguridad de la casa cuartel no permiten determinar detalles concluyentes sobre la identidad de los autores del atentado, según estas fuentes.

En estas imágenes se observa como el terrorista que conducía la furgoneta-bomba, que llevaba puesto un pasamontañas, abandonó el vehículo y se subió en el otro, que abandonó precipitadamente el lugar. Apenas 45 segundos después, el artefacto hacía explosión causando la muerte del guardia Civil Juan Manuel Piñuel y heridas a otras cuatro personas.

Este pasamontañas, así como las llaves y otros elementos hallados en el vehículo están siendo las principales pistas que sigue la Policía en busca de posibles huellas o en restos de ADN con el que identificar a los terroristas.

En anteriores ocasiones, los hallazgos de pasamontañas ya han resultado fundamentales en investigaciones por terrorismo y kale borroka, ya que suelen guardar restos de saliva de la persona que los ha utilizado y de ahí se puede obtener una muestra de ADN.

Desde agosto de 2007, cuando ETA atentó contra el cuartel de la Guardia Civil en Durango, la banda ha tejido una red de legales -no fichados por la policía- que da soporte a los encargados de ejecutar los últimos ataques, según fuentes policiales. El consejero de Interior vasco, Javier Balza, reconoció ayer la existencia de una "infraestructura potente" de la organización que va costar desarticular, como demuestra que hayan podido mantener el Peugeot oculto durante un mes en algún sitio de seguridad a pesar de que su robo había sido denunciado y que conservaba las placas de matrícula originales.

La nueva pista de la furgoneta robada en Francia confirma la participación imprescindible de los colaboradores en el atentado contra el cuartel de Legutiano. Sin embargo, los expertos en la lucha antiterrorista creen que no todos los coches bomba proceden de Francia.

Más de una fábrica en Francia

En este sentido, el pasado 1 de septiembre, la Policía desarticuló la considerada como principal fábrica de bombas de ETA en la localidad francesa de Cahors, en una operación en la que fue detenido el máximo responsable de la fabricación de los artefactos, Luis Ignacio Iruretagoyena. Sin embargo, la aparición del coche bomba en Logroño constató que la banda terrorista disponía de más de una fábrica para construir coches bomba.

Los indicios con los que trabaja la policia señalan a los liberados -a sueldo- del comando Vizcaya Jurdan Martitegi y Arkaitz Goikoetxea como los autores de los últimos atentados de la banda terrorista. Pero sus ataques serían muy difíciles de ejecutar sin esa red de colaboradores que les ayudan a preparar los movimientos y las huidas.

En cuanto al explosivo utilizado ayer en Legutiano, aún no se ha determinado el tipo ni la cantidad exacta, que se estima en algo más de 100 kilos. Los investigadores saben que ETA tiene capacidad para preparar artefactos muy potentes reforzados con compuestos como el nitrometano, una técnica ya empleada en el atentado del pasado mes de marzo contra el cuartel de Calahorra.

En septiembre del año pasado, ETA empleó el mismo método que ayer en un atentado fallido con choche bomba en Logroño. El vehículo cargado de explosivos fue colocado el día 9 delante de la delegación del Ministerio de Defensa, pero no llegó a estallar, lo que hizo posible que la policía lo desactivara. La colocación de ese coche bomba se atribuyó a miembros del comando Vizcaya, aunque fue fabricado en Francia, puesto que se encontraron en él las huellas de Aitzol Iriondo, Gurbitz, uno de los lugartenientes del jefe de los comandos de ETA Garikoitz Azpiazu, Txeroki.

Una furgoneta bomba ha explotado alrededor de las 3 de la madrugada en la casa cuartel de la Guardia Civil en Legutiano. No ha habido aviso previo de la acción por parte de los terroristas.CNN+

Los tres heridos que permanecen hospitalizados siguen estables y fuera de peligro

Los tres guardias civiles heridos en el atentado contra la casa cuartel de Legutiano que permanecen hospitalizados no han presentado cambios en su estado de salud, aunque están fuera de peligro. La cuarta herida ya fue dada de alta ayer. A.M.D., de 35 años, que ingresó con un traumatismo abdominal cerrado y heridas en las manos, se encuentra internado en la UCI del hospital vitoriano de Txagorritxu y permanece estable con pronóstico reservado. En el hospital de Santiago de la capital vasca sigue ingresado F.J.C.F., varón de 41 años, que fue intervenido quirúrgicamente ayer para la estabilización de una fractura vertebral. Este agente permanece consciente y estable en la UCI, con pronóstico reservado. El tercer herido, también ingresado en Santiago, E.M.C., mujer de 34 años, también está estable, sin cambios evolutivos y pendiente de nuevas pruebas radiológicas.

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