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Una alternativa más barata y ecológica al plan Prado-Recoletos

Ecologistas en Acción propone limitar la velocidad en la zona a 30 kilómetros por hora y construir los aparcamientos en la superficie y no bajo tierra

Ecologistas en Acción ha propuesto hoy limitar la velocidad del tráfico a 30 kilómetros por hora y no construir aparcamientos subterráneos en el eje Prado-Recoletos, de forma que estos espacios se habiliten en la superficie como respuesta "más barata, rápida y eficiente" al plan especial de reforma de dicho entorno elaborado por el Ayuntamiento de Madrid. La ONG promete que su plan cuesta sólo un 10% de la partida presupuestada, dará más espacio al peatón y todo esto sin modificar mucho la zona y sin dañar al medio ambiente.

La asociación verde ha presentado su proyecto con el fin de reducir el tráfico y la contaminación, aumentar el espacio para el peatón a un coste económico y ambiental muy reducido, y respetar la configración actual del entorno. Aseguran que su propuesta reduciría un 10% el presupuesto previsto por el Consistorio madrileño, estableciéndose en torno a los 31 millones de euros.

Estas dos medidas son parte de las soluciones que proponen para llevar a cabo un proyecto con "menos obra nueva y una remodelación utilizando las plataformas existentes", ha señalado uno de los responsables de Ecologistas en Acción, Félix García, pues el proyecto del Consisorio "conlleva un alto coste económico y acabar con la memoria histórica de la ciudad".

Más aceras a cada lado

Los aparcamientos en la superficie se encontrarían en la calle Antonio Maura, la calle Felipe IV, o entre la Plaza de la Lealtad y Alfonso XII, y la limitación del tráfico se incluiría en la actuación denominada "pacificación del tráfico", que los ecologistas consideran necesaria en los viales que confluyen tanto en los extremos Norte (Plaza de Colón) como Sur (Glorieta de Carlos V), así como en las calles que confluyen en el Eje desde el Este y el Oeste. En esta actuación, se incluye la profusión de badenes, la implantación de semáforos y la presencia de Policía de tráfico.

Además de esta actuación central, su objetivo se basa en ampliar las aceras en cada lado a costa de los carriles destinados a automóviles. Por ello, criticaron el Plan Especial del Ayuntamiento por reducir sólo un carril para el uso del coche privado en el tramo entre las plazas de Cibeles y Atocha, donde se mantienen seis carriles en cada sentido, y para el que su proyecto prevé la existencia de sólo dos carriles en cada sentido. En este mismo tramo, García propuso dos carriles exclusivos para el transporte público y otros dos también exclusivos para el uso de la bicicleta.

En el Paseo de Recoletos, los ecologistas propusieron la ampliación de aceras y el mantenimiento del bulevar central, eliminando el concepto de 'Salón del Prado', por considerarlo "caro e injustificado, pues se puede emprender una notable mejora para el ciudadano y el medio ambiente con una economía de medios en la que no repara ninguna de las propuestas del Ayuntamiento". Además, en su proyecto se difunde un paso privilegiado para los peatones entre las plazas de Colón y Carlos V, que también se basa en la profusión de badenes, semáforos, la presencia de Policía de tráfico y el mantenimiento riguroso del límite de 30 kilómetros por hora para los automóviles.