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Los primeros análisis de la chatarra del 'New Flame' no tienen restos de radiactividad

La consejería de Medio Ambiente continúa realizando análisis en busca de otras sustancias contaminantes

Los primeros análisis de la Delegación de la Consejería de Medio Ambiente en Cádiz sobre la chatarra procedente del barco "New Flame" han descartado la presencia de radiactividad. Esta medición se ha realizado con equipos portátiles en la empresa de Reciclaje Campo de Gibraltar, donde se había depositado la chatarra que encontrada en dos camiones de Gibraltar inmovilizados por la Guardia Civil.

A pesar de estos resultados, las muestras obtenidas el pasado viernes por los técnicos continúan analizándose en el laboratorio de Palmones, dependiente de la Consejería, para determinar si están contaminados por otras sustancias.

Según publicó este periódico la semana pasada, fue la voz de alerta de los ecologistas la que llevó a la Guardia Civil a inmovilizar el pasado miércoles, en la aduana de Gibraltar, dos camiones que transportaban 7.000 y 22.000 toneladas de chatarra procedente del barco. Entre la mercancía, se encontraron "fragmentos metálicos oxidados no declarados en la correspondiente documentación", según fuentes del Instituto Armado. "Se trata de chatarra fragmentada que podría formar parte de la carga del barco y que habría quedado adherida a las zonas que están siendo cortadas y trasladadas hasta aquí", manifestó David Tapiero, cuya empresa ha cuantificado en unos 800 kilogramos, la cantidad de chatarra que posee en sus depósitos y que no forman parte de los restos del armazón del New Flame. "Se trata de una chatarra que no es contaminante y que podría estar formada por restos de hierros y automóviles", dijo el empresario.

Mientras, un total de 35 buzos se encargan de ir cortando el barco en trozos que son elevados por dos grandes grúas a bordo del Barge 408 que traslada la chatarra a tierra para su posterior transporte a España.

Inspección a la empresa

La Consejería de Medio Ambiente continúa analizando la situación para determinar posibles incumplimientos de la normativa europea sobre importación de residuos. Sin embargo, el diputado socialista Salvador de la Encina aseguró que según el Ministerio de Exteriores "en todo momento ha existido comunicación" por parte del Ejecutivo gibraltareño. De la Encina dijo que "la chatarra no es contaminante" y por lo tanto, "se trata de una transacción comercial de las que se realizan habitualmente entre Gibraltar y España, ya que tanto Hacienda como Aduanas han confirmado que los trámites llevados a cabo son legales".

La inspección llevada a cabo por Medio Ambiente ha constatado que la empresa no cuenta con la autorización de gestión de residuos urbanos. Además, no se halla inscrita en el registro administrativo de pequeños productores de residuos peligrosos de la Dirección General de Prevención y Calidad Ambiental de la Junta de Andalucía, por lo que se están dando los pasos oportunos para la apertura de un expediente sancionador, así como para el traslado de la chatarra a un gestor autorizado por la Consejería de Medio Ambiente.