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El malentendido entre Almodóvar y la novia de Alberto de Mónaco

"¿Pero, me estás tomando el pelo?", dijo la nadadora al manchego, en un momento del Baile de la Rosa

La segunda entrega del blog de Pedro Almodóvar está consagrada a contar la particular visión del manchego sobre el Baile de la rosa, celebrado en Mónaco hace un par de semanas y dedicado a la Movida madrileña. En ella, Almodóvar cuenta que ofendió terriblemente a una de sus anfitrionas, la novia del príncipe Alberto, la nadadora Charlene Wittstock. Ésta, que estaba sentada a su lado, en la mesa de honor, terminó por decirle algo así como "pero, ¿me estás tomando el pelo?" (you are bullshitting me, en inglés), después de que el director manchego (sordo del oído derecho) la hubiera ignorado durante toda la velada. La anécdota contada con el particular sentido del humor del manchego no es la única en un post rico en comentarios chispeantes y en el que el director ha colgado una foto de Penélope Cruz, probándose el vestuario para su próxima película, Los abrazos rotos.

El director cuenta que la persona con la que más habló durante la noche fue con la princesa Carolina: "Pegada a su copa de champán, cero actitud protocolaria, Carolina me recibió con el calor y la complicidad de una vieja amiga. Y esta instantánea amistad, se prolongó y profundizó a lo largo de las veinticuatro horas que pasamos en el principado", explica.

"Por la noche me presentó a toda la familia, su dulce hermano, el príncipe Alberto (se me dirigió en español, encantador) su divertido marido, Ernesto de Hannover (una de las grandes revelaciones para la troupe española, un tipo listo, inteligente, muy culto y en todo momento tratando de entretener, un auténtico showman en la distancia corta", escribe.

"A la derecha de Largerfeld estaba Carolina, y a su derecha yo. Y a mi derecha la novia de Alberto de Mónaco, Charlene Wistock, una bella nadadora sudafricana con más espalda que un servidor, cosa nada difícil ya que Dios me negó la posibilidad de llevar bolsos al hombro, y me creó con hombros escasos y caídos como los lados de una pirámide, razón que explica de sobra mi falta de fe en Dios".

En todo caso, nada mejor que leer el post en www.pedroalmodovar.es.