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Batalla campal en el centro de Madrid entre la Policía y grupos 'antifascistas'

Decenas de jóvenes montan barricadas y destrozan varias oficinas bancarias.-Protestaban contra un acto electoral de extrema derecha

Batalla campal en el centro de Madrid. Contenedores ardiendo, barricadas y decenas de jóvenes lanzando adoquines y botellas contra la policía. Una multitud de jóvenes, convocados por el colectivo Asamblea Antifascista se enfrentaron anoche a los agentes en los alrededores de los barrios de La Latina y Lavapiés en protesta contra un acto electoral de extrema derecha convocado en la plaza de Tirso de Molina. Las agentes antidisturbios del Cuerpo Nacional de Policía cargaron disparando pelotas de goma y gases lacrimógenos contra los manifestantes, que retrocedieron por las calles adyacentes destrozando el mobiliario urbano y varias oficinas bancarias. Tras controlar el desorden, los agentes detuvieron a siete jóvenes, entre ellos dos menores. Las casi tres horas de carreras, barricadas y botellas rotas se saldaron con cinco heridos leves, según Emergencias.

Los disturbios comenzaron hacia las 20.30, cuando varias decenas de personas convocadas por la Asamablea Antofascista de Madrid intentaron acceder a la plaza de Tirso de Molina. Su intención era reventar la manifestación convocada a las 20.30 por los grupos de extrema derecha Nación y Revolución y Combat España, que contaba con la autorización oficial de la Junta Electoral, que tiene la competencia durante la campaña. La zona estaba acordonada desde una hora antes por unas veinte furgonetas de agentes antidisturbios. Y justo cuando los jóvenes comenzaron a encararse y enfrentarse al cordón policial, los agentes colmenzaron a cargar disparando pelotas de goma y gases lacrimógenos. Desde el principio de los enfrentamientos, se encontraban destacados en la zona una dotación de bomberos y tres unidades del Samur.

"Esto es una protesta contra la Junta Electoral, que ha permitido una manifestación fascista en un barrio de clase obrera y humilde", comentaba una jove, miembro de la Asamblea Antifascista. "Es inconcebible que autoricen la suya y no la nuestra", añadía, en referencia a un acto convocado a las 19.30 que no recibió autorización municipal, según asegura la joven, que no quiso dar su nombre.

La protesta se convirtió por momentos en un ataque contra las oficinas bancarias y el mobiliario urbano. Los alborotadores, algunos con la cara tapada, huyeron a la carrera por las calles de Duque de Alba, Mesón de Paredes y La Espada, en dirección al barrio de La Latina. En su avance incendiaron contenedores y destrozaron una oficina bancaria de Deutsche Bank, en la calle de Colegiata esquina con la calle Toledo, y otra del BSCH situada en esquina entre las calles de Duque de Alba y Estudios. A continuación levantaron una barricada en la calle de Ribera de Curtidores, junto a la plaza de Cascorro. Siguió una lluvia de adoquines acompañada del ruido de fondo de sirenas y los disparos de las pelotas de goma. En la plaza de Lavapiés, una quincena de jóvenes apedrearon la sucursal del BBVA en uno de los últimos coletazos de esta noche de disturbios. Una dotación de unos 30 antidisturbios cargaron a continuación por la calle de Argumosa en dirección a la ronda de Toledo. Los altercados dejaron finalmente decenas de contenedores tumbados y quemados, trozos de adoquines y cristales desparramados y lunas de oficinas bancarias hechas añicos.