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Madrid estrena el intercambiador de Moncloa con ocho meses de retraso

Beneficiará a 310.000 usuarios, unirá 47 líneas interurbanas y reducirá más de 4.000 expediciones diarias de vehículos de gran tamaño

La presidenta regional, Esperanza Aguirre, y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, han inaugurado esta mañana el nuevo intercambiador de transportes de Moncloa, que usarán unos 360.000 viajeros diarios y en el que la jefa del Ejecutivo madrileño ha anunciado su intención de crear un "tren bala" en la Comunidad. La ampliación del intercambiador de Moncloa, el primero que entró en servicio en Madrid en 1995, ha costado 97 millones de euros, beneficiará a 30 municipios del noroeste de la región y es el último de los cuatro construidos conjuntamente por Ayuntamiento y Comunidad, en virtud del convenio suscrito en abril de 2004. Llega, eso sí, con ocho meses de retraso.

Según fuentes de la Consejería de Transportes e Infraestructuras, estaba previsto que esta instalación comenzara a funcionar, junto con el recién inaugurado intercambiador de Plaza de Castilla, en mayo de 2007. Las mismas fuentes se justifican explicando que la construcción de este intercambiador ha presentado "especiales dificultades técnicas", al tener que realizarse sin dañar los cimientos del Arco de Moncloa, que se han integrado dentro de las nuevas instalaciones. Para su realización fue necesario demoler la antigua estación de Metro de Moncloa y sus correspondientes cocheras, para ubicarla en otra situación y dejar espacio para la nueva infraestructura.

Aguirre recupera el tren-bala

Moncloa se suma a los otros tres intercambiadores (Plaza de Castilla, Príncipe Pío y Plaza Elíptica) que también formaban parte de aquel acuerdo y que, en conjunto, han supuesto 285 millones de euros de inversión para construir 163.000 metros cuadrados de superficie, 3,2 de túneles y 113 dársenas, en beneficio de casi un millón de madrileños que viajan diariamente en transporte publico. Según ha informado Aguirre, próximamente se construirán dos nuevos intercambiadores de transportes en Conde de Casal y Chamartín y se va a remodelar el de Avenida de América porque, ha dicho, "lo está pidiendo a gritos desde hace tiempo".

La presidenta ha anunciado además que el Gobierno de la Comunidad sigue "coqueteando con la idea de hacer un tren-bala en Madrid", un proyecto que ya planteó en las elecciones autonómicas y que fue muy criticado por la oposición. A la inauguración han acudido además el consejero y el viceconsejero de Transportes, Manuel Lamela y Luis Armada, respectivamente; los responsables municipales de Seguridad y Movilidad, Pedro Calvo; de Urbanismo, Pilar Martínez, y de Obras, Paz González, así como responsables de las empresas constructoras, vecinos y miembros del Estado Mayor del Ejército del Aire, próximo al nuevo intercambiador. Juntos han recorrido el área remodelada del intercambiador de Moncloa, que cuenta con un centro de control, zonas adaptadas para discapacitados y amplias zonas estanciales y dársenas, en una de las cuales se ha instalado una pancarta de inauguración que, a su paso, ha partido en dos un autobús de la línea 631 para dar por inaugurado el lugar.

A partir de mañana, martes, se trasladarán a estas nuevas instalaciones siete líneas de autobús y comenzará a remodelarse, durante nueve meses, el antiguo intercambiador, donde se van a hacer 14 dársenas más con la "misma calidad" que el nuevo recinto, ha asegurado Aguirre. La presidenta y el alcalde han recordado que la instalación que hoy se ha inaugurado tiene 46.000 metros cuadrados de superficie, otros mil de túneles, 34 dársenas (20 de nueva construcción) y evitará el paso por la superficie de unos 5.000 autobuses.

Un nuevo aparcamiento subterráneo

En ella se conectará con 47 líneas de autobuses interurbanos; 19 de la EMT y con las líneas 6 y 3 de Metro, la última de la cuales ha cedido al nuevo intercambiador el espacio que ocupaba la estación en Moncloa y dispone ahora de una nueva. La presidenta ha subrayado que la obra era necesaria porque los madrileños cada día usan más el transporte público, mientras que el alcalde ha aludido a que la necesidad de movilidad de los ciudadanos hace necesaria la "apuesta por la intermodalidad" de las Administraciones. Ruiz-Gallardón ha recordado que ninguno de los nuevos intercambadores que se han hecho en Madrid ha supuesto "coste alguno" para el Ayuntamiento ni para la Comunidad, porque han sido los empresarios y la sociedad civil los que los han financiado.

La nueva infraestructura, que comenzará a funcionar con el servicio de autobuses a las 6.00 de mañana, permitirá retirar de la circulación en superficie un flujo de más de 4.000 expediciones diarias de vehículos de gran tamaño. El proyecto también contempla la construcción de un nuevo aparcamiento subterráneo que dé servicio a la Junta Municipal de Moncloa, situada enfrente, ya que las obras de ampliación del intercambiador obligarán a desplazar el actual.