"Dije a Gadafi: pareces un patriarca gitano"
La cantaora que actuó para el líder libio cuenta que éste se arrancó a tocar las palmas
La holgada trayectoria artística de María La Coneja le ha llevado a actuar para importantes mandatarios de todo el mundo, pero en pocas ocasiones, según ha relatado la propia cantaora, los había dejado tan obnubilados como al líder de Libia, Muamar Al Gadafi, a quien le dijo que parecía "un patriarca gitano".
Esta granadina, que trabaja para la compañía de su paisano Rafael Amargo, cautivó el pasado lunes al Gadafi, en un espectáculo privado celebrado en el madrileño palacio de El Pardo. La Coneja, nacida y criada entre las cuevas del barrio gitano del Sacromonte, ha equiparado su experiencia a las propias de Las mil y una noches y rememorado con ímpetu cuanto se divirtió su anfitrión: "Este hombre, que fue muy simpático y cordial, estaba alucinado y disfrutó bastante, ni parpadeó; creo que lo que hice le llegó al alma.
El arte de La Coneja contagió al líder libio que, en un momento dado, se arrancó a tocar tímidamente las palmas. "Al final, nos dio la mano y un beso y nos hicimos una foto", relata ilusionada la bailaora, quien junto al resto de su compañía fue entonces invitada a actuar en el futuro en Libia.
El interés de Gadafi por el folclore español quedó también patente el pasado fin de semana durante su visita privada a Málaga, donde asistió a la actuación de un grupo de cuatro gitanos flamencos, que bailaron y tocaron palmas, en un salón del hotel donde se alojó.


























































