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Velázquez, un pintor de historias

El Prado reúne 28 obras del pintor sevillano y 24 de otros artistas de su contexto

Los Reyes, don Juan Carlos y doña Sofía, han inaugurado este lunes en el Museo Nacional del Prado la exposición Fábulas de Velázquez. Mitología e Historia Sagrada del Siglo de Oro. La muestra, comisariada por Javier Portús, es la primera que explora y profundiza en la faceta del maestro sevillano como pintor de historias, a través de 28 de sus obras, así como de 24 cuadros de otros artistas de su contexto creativo, entre ellos Tiziano, Caravaggio, el Greco, Zurbarán, Ribera, Poussin, Guercino, Guido Reni y Máximo Stanzione.

Al acto han asistido la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre; el ministro de Cultura, César Antonio Molina; el presidente del Real Patronato del Museo del Prado, Plácido Arango; el director del museo, Miguel Zugaza, y el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón. También ha acudido don Jaime de Maricharlar, presidente de la Fundación Winterthur, que colabora en la muestra junto a la Comunidad de Madrid.

Entre las 28 obras de Velázquez que podrán admirarse en la exposición se incluyen 12 préstamos, como la Venus del espejo, procedente de la National Gallery de Londres, una de las obras más emblemáticas del artista que se conserva fuera de España. Fábulas de Velázquez estará expuesta al público en el Museo del Prado desde mañana, día 20, hasta el próximo 24 de febrero. Las obras abarcan temas que proceden de la historia sagrada, la mitología o el mundo antiguo, en un afán por describir la originalidad que Velázquez alcanzó, su extraordinaria versatilidad técnica y la evolución de su arte en las más de cuatro décadas de su carrera.

Las estrellas de la muestra

Para ello, las 28 obras de Velázquez se enfrentan con otras 24 de artistas diferentes describiendo de manera general la respuesta del artista a los estímulos creativos externos. Entre estas últimas, figuran esculturas de Martínez Montañés y Gregorio Fernández, pinturas de autores anteriores, como Tiziano y Caravaggio, obras de los grandes artistas españoles de su generación y la anterior, como el Greco, Ribera y Zurbarán; y piezas de los principales pintores extranjeros en activo cuya obra conoció y en algún caso le influyó, como el flamenco Rubens, los franceses Poussin y Claudio de Lorena o los italianos Guercino, Guido Reni o Máximo Stanzione.

La selección velazqueña está formada por las composiciones de carácter sagrado o mitológico que conserva el Prado, junto a otras importantes pinturas del artista cedidas, como Cristo en casa de Marta y María, Inmaculada Concepción y San Juan Evangelista, de la National Gallery de Londres; San Pablo, del MNAC; La cena en Emaús, de Dublín; La túnica de José, de El Escorial (que se podrá ver junto a La fragua de Vulcano); o La tentación de Santo Tomás, de Orihuela.

Entre las obras de otros autores presentes en la muestra destaca El triunfo de David, de Poussin; San Juan Bautista, de Martínez Montañés; José y la mujer de Putifar, de Guido Reni; Demócrito, de Ribera; Inmaculada Concepción, de Alonso Cano; o Heráclito, de Rubens. Con esta propuesta, en la que las obras velazqueñas compartirán protagonismo con las de otros grandes artistas, que fueron para él fuente de inspiración y punto de partida del que distinguirse, el público podrá advertir como las obras de Velázquez difieren en su tratamiento pictórico de las de artistas anteriores e incluso contemporáneos suyos a pesar de las similitudes.