Crónica:
Crónica
Texto informativo con interpretación

Dinastías taurinas por una buena causa

Los Espartaco, Capea y Esplá se unieron para ayudar a los niños de América Latina

La localidad madrileña de Villarejo de Salvanés acogió la cuarta edición del festival de Fesmai con la dinastía de Espartaco, Capea y Esplá como reclamo. El no hay billetes se puso en la taquilla y el espectáculo trajo sabores de otro tiempo en los tendidos.

Fesmai es una ONG dedicada a los niños más desfavorecidos en América Latina, en los últimos años ha dado forma a este festival, pero nunca con tanto acierto y éxito artístico como en esta cuarta edición.

Tres toreros en activo y tres retirados conformaban el cartel. Los dos "Espartaco" demostraron encontrarse en forma, sobre todo el más joven, pero ya en la cuarentena. El marido de Patricia Rato, figura en los ochenta y noventa, volvió a encandilar a la afición como siempre hizo y su padre, que abrió cartel, con más de setenta dejó patente su valentía.

El Niño de la Capea, figura salmantina, retirada pero con reapariciones intermitentes, recordó el temple del que fue acreedor en su época de matador de tronío. Su hijo, el veinteñero que se anuncia como El Capea, sólo pudo dejar muestra de su tesón y afición para agradar al respetable.

La familia taurina que cuenta con sus dos miembros en activo es la Esplá. Luis Francisco, destacó en banderillas y con una variada faena de muleta. Atrás quedó su espeluznante cornada del mes de julio en Francia. Su hijo evindenció los avances que le invitan a aceptar retos más importantes.

En el callejón de la plaza se encontraba el torero Curro Vázquez, amigo de los diestros y apoderado de Cayetano Rivera, y a la salida, como no, esperaban las cámaras de la prensa del corazón en busca de declaraciones.

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