"Mójate contra el cierre"

Más de 5.000 madrileños disputarán el domingo la Batalla Naval de Vallecas, este año en apoyo a la 'Iglesia Roja'

Seis camiones cisterna, cargados con 8.000 litros de agua cada uno, permitirán que más de 5.000 madrileños disputen el próximo domingo 15 de julio la 26ª edición de la Batalla Naval de Vallecas, movilizados por el lema Mójate contra el cierre de la Parroquia de Entrevías. Bajo el título Vallekas, puerto de mar y a unos 300 kilómetros de la playa más cercana, los vecinos del distrito madrileño se armarán con pistolas de plástico, cubos y barreños para participar en los que ellos mismos califican de una fiesta "lúdica", "utópica" y sobre todo "reivindicativa".

Más información

"Mójate contra el cierre de la Parroquia de Entrevías" es la causa que ha elegido este año la cofradía vallecana porque, como ha explicado el portavoz del colectivo, José Rodríguez, "es muy valiosa para los pobres la obra que la parroquia hace sin pedir nada a cambio en un barrio tan degradado como Vallecas".

En los 26 años de vida que tiene la singular batalla son muchas las causas por las que los vecinos del barrio se han "mojado", como la lucha contra el chapapote del Prestige y la situación de la población palestina.

De su propio bolsillo

Antes del gran chupinazo que marcará el comienzo de esta guerra incruenta, los vecinos de la zona podrán disfrutar echando agua desde sus casas a un gran pasacalles, que contará con la participación de algunas carrozas cedidas por la organización del Europride y hasta con un barco pirata proveniente de la localidad gallega de Villagarcía de Arousa.

La escasez de agua que asoló a la región el pasado año provocó la negativa del Ayuntamiento a ceder los recursos necesarios para que se celebrara este acto festivo, pero la fidelidad de los vecinos a lo que ya consideran una "tradición" les empujó a financiar ellos mismos 6.000 litros de agua para asegurar la diversión.

Rodríguez afirma en todo caso que la Batalla Naval de Vallecas no desperdicia agua, ya que son "conscientes" de su valor. Una de las medidas que se tomaron hace cuatro años "para no convertir la fiesta en un derroche" fue la de cerrar las bocas de riego de la zona y marcar así un "límite", explica Rodríguez.

Lo más visto en...

Top 50