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Perdón por la floración de los cerezos

La Agencia Meteorológica japonesa pide disculpas en televisión por fallar en el pronóstico más esperado del año

Los responsables de los servicios meteorológicos de Japón han pedido disculpas públicamente en la televisión por haber pronosticado mal la temporada de florecimiento de los cerezos, un acontecimiento de gran importancia para los japoneses, que incluso organizan sus vacaciones para poder disfrutar del espectáculo de ver teñirse los campos del rosa de la pequeña flor de estos árboles. Al parecer, un fallo informático es el causante del lío.

La Agencia Meteorológica japonesa anunció que el periodo de floración de los cerezos comenzaría este próximo domingo día 18 de marzo, pero en realidad será el miércoles, día 21. El fallo en el pronóstico se debió, según han asegurado los responsables de la Agencia, a un virus informático en alguno de sus ordenadores. Saben que el pronóstico sobre la floración de los cerezos es al que prestan mayor atención los japoneses a lo largo del año y esta vez no han sido lo precisos que se les pide. Por eso han emitido una disculpa pública en televisión, muy a la japonesa: “Hemos defraudado a aquellos que confían en nuestra información y nos disculpamos humildemente”, dice la Agencia.

Y es que el florecimiento de los cerezos constituye toda una fiesta en Japón. Son pocos días en los que las finas ramas de estos árboles, completamente peladas en invierno, vuelven a la vida con el espectáculo de sus miles de diminutas flores rosadas poblando las desnudas ramas. Significa el final del invierno.

Enamorados de sus cerezos, los japoneses esperan este momento con emoción. Según sus creencias, las diminutas y efímeras flores les recuerdan que la vida es corta y que hay que aprovechar cada minuto. Es su carpe diem. Por eso el pronóstico del tiempo se usa para organizar festivales, las agencias de viajes lo usan para ofertar paquetes vacacionales y excursiones. Los trabajadores pueden coger vacaciones y existe la costumbre de emborracharse bajo un cerezo en flor hasta que estas caigan.