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Dos soldados españoles heridos leves tras sufrir un atentado suicida en el oeste de Afganistán

Los militares iban en un convoy español integrado por 47 uniformados a bordo de siete vehículos

El cabo de la Brigada Ligera Aerotransportable (BRILAT) Javier García Crespo y el soldado José Ángel González Núñez, destacados en la provincia de Herat, al oeste de Afganistán, han resultado hoy heridos leves cuando el vehículo blindado en el que patrullaban fue blanco de un ataque con un coche bomba que conducía un suicida. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha condenado desde Estambul estos hechos y ha aprovechado para expresar su "apoyo, respaldo y estímulo" a los soldados españoles destacados en el país asiático, dado el "altísimo componente humanitario" que tiene su misión.

La deflagración se registró en torno a las 13.30 horas (11.00 horas en España) al paso de un convoy español integrado por 47 militares a bordo de siete vehículos BMR y un VAMTAC. Al parecer, se encontraba en la localidad de Shindad, 120 kilómetros al sur de Herat, en una patrulla conjunta con el Ejército afgano, en el marco de la operación Wyconda OQAB. La explosión del coche bomba afectó al vehículo BMR que encabezaba el convoy y provocó, además de reventar una de las ruedas del vehículo, heridas leves a su conductor y un soldado. Los heridos son el cabo Javier García Crespo, de 26 años y natural de Pontevedra, y el soldado José Ángel Núñez.

Han sido atentidos por quemaduras leves en la cara y pequeños cortes faciales, respectivamente, en el mismo lugar de los hechos por un equipo sanitario que viajaba en uno de los blindados. Varios equipos de artificieros españoles inspeccionaron la zona de deflagración por si pudiera haber más artefactos, sin que encontraran ningún otro y, tras sustituir la rueda pinchada por una nueva, continuaron con la operación por la zona. El contingente español en Afganistán, así como las autoridades afganas, han abierto una investigación para determinar el origen de la explosión y la autoría del ataque y ya han concluido que fue suicida porque dentro del coche bomba hay restos humanos. A pesar de sus leves consecuencias, es el primer ataque suicida que sufren las tropas españolas.

700 efectivos en Herat

El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, desde Bruselas, se ha felicitado porque "en este caso el incidente no tenga ningún resultado fatal". El contingente español en Afganistán ronda los 700 efectivos, está al mando de la logística de la zona oeste del país y tiene su cuartel general en la Base de Apoyo Avanzado de Herat. Una de sus misiones es dar apoyo a los cuatro Equipos de Reconstrucción de la región, que están situados en Badghis (bajo mando español), Farah (controlado por los estadounidenses), Herat (comandado por los italianos) y Ghor (del que se encargan Lituania y Dinamarca).

Los militares españoles han sufrido varios ataques en el último año. En septiembre, soldados españoles participaron en un tiroteo en un control de carreteras. En agosto, un vehículo camuflado sufrió un asalto a unos 30 kilómetros al sur de Farah, sin que ninguno de sus ocupantes resultara herido. En julio, otro convoy español de ocho vehículos que patrullaba la zona de Farah fue atacado con una mina colocada minutos antes de su paso. La explosión causó la muerte del soldado de la Brigada Paracaidista Jorge Arnaldo Hernández y heridas a otros cuatro militares.

En junio, varios militares fueron atacados en un incidente con explosión durante la evacuación de un soldado afgano herido por metralla. En abril, una patrulla formada por 25 legionarios repelió a tiros el ataque de fusilería que sufrió a unos 50 kilómetros al sur de Herat. El intercambio de disparos se saldó sin bajas.