Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

56.300 aficionados reivindican en el Camp Nou selecciones oficiales para Cataluña y Euskadi

El partido amistoso entre ambos equipos acabó en 2-2

Aficionados catalanes y vascos han escenificado esta tarde en el Camp Nou su deseo de ver a sus selecciones autonómicas en competiciones deportivas. El partido amistoso Cataluña-Euskadi ha reunido a 56.300 espectadores, cifra que se anunció por la megafonía del estadio como la tercera mayor asistencia de público de los partidos internacionales de selecciones disputados este fin de semana. Una cita similar no se celebraba en Barcelona desde 1930, cuando la selección vasca ganó por 0-1 en Montjuc. El resultado de hoy: Cataluña 2 - Euskadi 2.

El presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, y el lehendakari, Juan José Ibarretxe, han presidido el partido en el palco del Camp Nou, repleto de personalidades políticas, como los presidentes de los parlamentos catalán y vasco, Ernest Benach e Izaskun Bilbao, respectivamente, y varios consejeros de ambos Gobiernos, como los catalanes Francesc Baltasar y Ferran Mascarell y la vasca Miren Azkarate, y otros líderes políticos, como Artur Mas (CiU) y Joan Puigcercós (ERC).

El partido, disputado bajo el lema Juntos por la paz, ha reunido a público de todas las edades, y se ha jugado en un ambiente de fiesta, con actuaciones musicales previas y otras actividades, y en general de hermanamiento entre los aficionados catalanes y los hinchas llegados desde el País Vasco, unidos además por el deseo de obtener el reconocimiento oficial de sus selecciones para jugar torneos internacionales, que también ha dado paso a otro tipo de reivindicaciones políticas.

La cita ha convertido el Camp Nou en una gran manifestación de marcado carácter reivindicativo en que el público exhibió numerosas pancartas de contenido puramente político en favor de la independencia de Catalunya y Euskadi; entre ellas, una gigante y ya famosa con el lema Catalonia is not Spain, y también varias para pedir el acercamiento o la libertad de los presos de ETA, una de ellas dedicada al etarra Iñaki De Juana Chaos, que permanecieron colgadas en la grada durante el encuentro.

Una de las escenas de la jornada llegó en el descanso del partido, cuando la mayoría de aficionados se quitaron sus camisetas, en una acción promovida por la Plataforma Pel Dret de Decidir y que se deriva del polémico anuncio de la Plataforma Pro Seleccions Esportives Catalanes, en que un niño vestido de la selección española prohibía jugar en un partido a otro con la camiseta de la selección catalana, que se la acababa quitando para poder jugar.

Un mar de senyeres catalanas y también muchas ikurriñas han dado un gran colorido a las gradas del Camp Nou, donde se repitió la ola del público en varias ocasiones, trasladando una pancarta de la Plataforma Pro Seleccions Esportives Catalanes. También se quemaron bengalas al inicio del partido, cuando los jugadores saltaron al terreno de juego, en el que los vascos posaron junto a una pancarta para pedir la oficialidad de su selección.