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Batasuna dice que hará el "tránsito" a la democracia cuando se derogue la Ley de Partidos

El Gobierno ha dejado claro en varias ocasiones que no piensa modificar o derogar esa legislación

San Sebastián / Madrid

El dirigente de Batasuna Joseba Permach ha afirmado hoy que el "tránsito" de su formación a un estatus "democrático" requiere que "se dejen sin efecto los mecanismos" creados "para acabar con la izquierda abertzale, en referencia directa a la Ley de Partidos en virtud de la cual fue ilegalizado su partido.

Permach, que ha dado una rueda de prensa en San Sebastián junto al también dirigente de Batasuna Juan José Petrikorena, ha señalado que su formación no va a volver a un marco jurídico "antidemocrático" que no respeta ni "la voluntad" ni los "derechos civiles y político" de los vascos. Permach ha criticado además al PSOE y al Partido Popular por insistir en que Batasuna debe "hacer el camino hacia una supuesta democracia" como requisito previo a cualquier negociación política.

El pasado jueves se reunieron en San Sebastián una delegación del Partido Socialista de Euskadi y otra de Batasuna. Tras el encuentro, el secretario general del PSE-EE, Patxi López, abrió ayer la puerta al "diálogo político" con la izquierda abertzale pero subrayando la condición previa sin la cual no habrá ni más reuniones ni reconocimiento de Batasuna como interlocutor político: alejamiento de la violencia y aceptación de la democracia. "Son ellos los que tienen que tomar sus decisiones para que esto sea posible porque, como ya hemos dicho reiteradamente, ni la Ley de Partidos va a desaparecer ni las condiciones democráticas van a cambiar", insistió López.

Días antes, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció el inicio del diálogo con la organización terrorista ETA pero quiso dejar claro también que no iba a derogar o modificar la Ley de Partidos. Tras la reunión del jueves, el dirigente de Batasuna Arnaldo Otegi destacó la necesidad de buscar un acuerdo que "respete la pluralidad, las diferentes tradiciones políticas del país y cuente con todos". Un acuerdo, en definitiva, que se entienda que "no es la victoria ni la derrota de nadie".