Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las detenciones en una marcha no autorizada de Segi causan disturbios callejeros en Euskadi

La Ertzaintza deja en libertad a los 10 detenidos en Vitoria

Esta madrugada ha sido una noche de violencia callejera en el País Vasco. Sólo unas horas después de la detención de diez personas en Vitoria durante una manifestación no autorizada de Segi (que ya han sido puestos en libertad), las sedes del PNV de las localidades vizcaínas de Getxo y Galdakao; y de la guipuzcoana de Azpeitia fueron atacadas.

También en Azpeitia, los violentos arrojaron pintura contra el domicilio de la edil socialista Manoli Uranga. En ninguno de los incidentes se han registrado víctimas.

El secretario general del PSE/EE de Guipúzcoa, Miguel Buen, ha condenado "rotundamente" los actos de violencia callejera y exigido a Batasuna que "dé los pasos necesarios" para volver a la "legalidad", abandone la confrontación y trabaje a favor de la paz.

Diez detenidos en una marcha no autorizada

Los disturbios de la noche tienen su germen en las diez detenciones que la Ertzaintza practicó en la calle Dato de la capital alavesa, en las inmediaciones de la sede del PSE-EE, durante la manifestación a favor de la independencia del País Vasco, que se celebró ayer por la tarde. Entonces, la Ertzaintza tuvo que cargar contra los manifestantes para lograr disolverlos.

Los diez jóvenes detenidos fueron trasladados a dependencias policiales bajo la acusación de "desobediencia grave" y, tras las diligencias pertinentes, fueron puestos en libertad. No obstante, la Policía vasca pondrá a disposición de la autoridad judicial los hechos ocurridos y las identidades de las personas que participaron en estos actos.

La concentración en la que participaban había sido prohibida por el Departamento de Interior del Gobierno vasco, ante la convicción de que detrás de esta convocatoria estaba la organización ilegalizada Segi.

De la Vega: "Las cosas van razonablemente bien"

Sobre el proceso de paz en el País Vasco, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha subrayado esta mañana que las cosas van "razonablemente bien". De la Vega reiteró que "no habrá atajos ni precio político" y garantizó que durante este tiempo las instituciones seguirán funcionando "con normalidad". También recordó que el proceso de paz se encuentra "en fase de verificación", por lo que no hay que adelantar acontecimientos.

Así respondía De la Vega a las declaraciones que ayer realizó el líder de la ilegalizada Batasuna, Arnaldo Otegi, sobre las que eludió hacer ningún tipo de valoración.