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La división entre conservadores y progresistas bloquea la renovación del Supremo

Ninguno de los magistrados candidatos a presidir la salas de lo Civil, Penal y Militar obtiene los 13 votos exigidos para su nombramiento

Tal y como se preveía, la renovación de la cúpula de la justicia española no ha podido desbloquearse en la reunión que hoy ha mantenido el pleno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). La fractura existente entre el sector conservador, mayoritario con 11 vocales, y el progrestista, que ostenta 7, ha hecho imposible que ninguno de los candidatos a presidir las salas de lo Civil, Penal y Militar del Tribunal Supremo lograran la mayoría necesaria para su designación, que desde enero exige el voto favorable de 13 de los 20 consejeros que componen el pleno. Tampoco ha habido acuerdo para la elección del presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.

Fuentes del CGPJ han explicado que después de cuatro votaciones, y al no lograr ninguno de los candidatos una mayoría de tres quintos, se ha adoptado la decisión de que la Comisión de Calificación del Consejo formule nueva propuesta que pasaría por abrir un nuevo concurso.

Los candidatos necesitan 13 votos para ser elegidos en el cargo en cumplimiento de la última reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial. La reforma, que ayer fue recurrida ante el Tribunal Constitucional por el PP, amplió de la mayoría simple a los tres quintos el apoyo necesario para realizar los nombramientos en la cúpula judicial.

Actitud "bloqueante e intransigente"

Al término de la votación, los sectores conservadores y progresistas se han acusado mutuamente de bloquear los nombramientos y de no tener intención de llegar a un acuerdo de consenso. Así, el vocal de la minoría progresista Juan Carlos Campo ha lamentado que los consejeros de la mayoría hayan impedido que el Poder Judicial cumpliera con su función y cubriera las 12 plazas vacantes en el Supremo. En este sentido, ha señalado que los nombramientos no han sido posibles, no porque los candidatos no fueran idóneos, sino por la actitud de la mayoría conservadora, una postura que, aseguró, ha sido "bloqueante" e "intransigente. A su juicio, los conservadores "nunca ha tenido voluntad de llegar a acuerdos", pese a que el sector minoritario trató ayer de desbloquear la situación realizando algunas propuestas.

Por su parte, Javier Laorden, de la mayoría conservadora, ha insistido en que su sector ha hecho "todo lo posible" para llegar a un acuerdo sobre los nombramientos y que no han perdido la esperanza de lograrlo. Asimismo, ha señalado que los miembros de la minoría también tienen la responsabilidad de ser "generosos". En este sentido, ha insistido en que se les ha tendido la mano, pero que los grupos minoritarios no la han querido tomar.