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Detenidos en Madrid 103 integrantes de una red de estafadores

Los arrestados están acusados de defraudar 30 millones de euros a más de 500 personas

La policía ha desmantelado en la Comunidad de Madrid una red extranjera de estafadores, la mayor que operaba en España, según sus datos y ha detenido a 103 de sus integrantes. Se les acusa de defraudar 30 millones de euros a más de 500 personas, la mayoría residente de países extranjeros, en especial en EE UU y Canadá.

Según ha informado la Dirección General de la Policía, la mayoría de los integrantes de la red son de nacionalidad nigeriana. Entre sus métodos de estafa destacan los conocidos como cartas nigerianas, gordo de la lotería y billetes tintados.

Las investigaciones comenzaron a primeros de año después de que la Policía pusiera en marcha un plan específico para luchar contra este tipo de redes. La operación se ha desarrollado en las localidades madrileñas de Móstoles, Alcorcón, Fuenlabrada, Leganés, Humanes, Paracuellos del Jarama y en la capital.

25 registros

En los 25 registros efectuados, que incluyen seis locutorios y un bar, los agentes han intervenido 250.000 euros en efectivo y más de un millón de euros ha sido bloqueado en las sesenta cuentas bancarias en las que estaba depositada esta cantidad. También han sido localizados numerosos billetes tintados preparados para simular operaciones de limpieza de billetes, que aparentaban la cifra de más de 75 millones de dólares.

Varios de los arrestados están en situación irregular en España y se ha iniciado el trámite pertinente para su expulsión. La Policía ha intervenido también treinta ordenadores, 50 teléfonos móviles, miles de documentos, diversos vehículos, tarjetas de crédito falsificadas y pasaportes y documentos de identidad.

Cartas, lotería y billetes tintados

Uno de los métodos de estafa usados por la red era el de las cartas nigerianas, que consiste en ofrecer a las víctimas, a través de correos electrónicos, la posibilidad de participar en una operación de capitales depositados en un país africano o Irak a cambio de un jugosa comisión. Al estafado se le pedía una cantidad en concepto de tasa para participar en la operación.

El timo de los billetes tintados era otra de sus tácticas. A la víctima se le mostraban billetes tintados que podían recuperar supuestamente su aspecto original con productos químicos, y se le pedía dinero para limpiarlos.

Los estafadores también se servían de la lotería para defraudar a los incautos. Comunicaban a personas residentes en el extranjero que, junto a un grupo de ciudadanos escogidos al azar, habían sido agraciados con un premio gordo en un sorteo realizado por las autoridades españolas. Para recibir los 500.000 euros del premio, los agraciados debían desembolsar 20.000 dólares, que, naturalmente, no volvían a ver.

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