Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Gwyneth Paltrow estudia una oferta para interpretar a Wallis Simpson en un film británico

El filme, con el título provisional de 'La mujer americana', será producido por la BBC y usará los documentos publicados ayer

La actriz estadounidense Gwyneth Paltrow estudia una oferta para interpretar a Wallis Simpson y su dramática historia de amor que desencadenó la abdicación a la corona británica del rey Eduardo VIII, según informa hoy la prensa local. La película no puede ser más oportuna, ya que ayer se supo que Simpson tuvo una relación paralela con otro hombre.

El filme, con el título provisional de La mujer americana, será producido por la británica BBC y usará parte de los documentos ocultos desde los años 30 hechos públicos ayer por la Oficina de Registros Públicos del Reino Unido, según explica el diario australiano Courier Mail.

La actriz estadounidense, a la que se relaciona con el Príncipe Felipe, se encuentra desde principios de enero en Nueva Zelanda para participar en el rodaje del filme Sylvia y Ted, de la directora neozelandesa Christine Jeffs y basada en la relación romántica entre los poetas Sylvia Plath y Ted Hughes.

El amante secreto

Eduardo VIII tuvo que renunciar al trono 11 meses después de asumirlo en 1936, tras la crisis constitucional generada por su relación sentimental con la estadounidense divorciada. La pareja se fue al exilio, convertidos ambos en el duque y la duquesa de Windsor. El trono de Inglaterra y del Imperio Británico fue ocupado por el príncipe Alberto, hermano de Eduardo y duque de York, quien reinaría en adelante como Jorge VI.

Pero ayer se supo que la historia de amor tenía un trasfondo escandaloso: Simpson tuvo una relación paralela con otro hombre. El amante de la dos veces divorciada señora Simpson, Guy Marcus Trundle, tenía 36 años en 1935 cuando comenzó a frecuentar a futura duquesa de Windsor. Era vendedor de coches Ford.

Pese a estos poderosos argumentos, la supuesta pasión de la señora Simpson por el vendedor de coches no desbarató su relación con el Príncipe. Los documentos indican que a ella le preocupaba mucho perder el afecto del futuro Eduardo VIII, "sobre todo por razones económicas" y por eso tenía "muchísimo cuidado en pasar todo el tiempo" que podía con el Príncipe y "mantener a su amante secreto en segundo plano". Todo un ejercicio de maquiavelismo romántico.