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TRASLADO DEL SUBMARINO

El 'Tireless' abandona Gibraltar tras 11 meses de polémica

Piqué anuncia el desmantelamiento "inmediato" de las instalaciones en las que se reparó el submarino

Dos remolcadores han empujado al submarino y lo han puesto en el centro del muelle, donde, una vez alineado, el sumergible ha salido con rumbo desconocido, impulsado por su propia energía, según ha informado a los periodistas el capitán de la Royal Navy Peter Wilkinson. Wilkinson también ha confirmado que el reactor nuclear fue encendido hace dos días y no ha presentado ningún problema.

Poco después de la partida del sumergible, el ministro Josep Piqué ha anunciado que se desmantelarán "de inmediato" las instalaciones que permitieron reparar el Tireless. El titular de Exteriores ha asegurado también que su colega británico, Robin Cook, le ha mostrado su "clara determinación" de evitar que Gibraltar vuelva a acoger la reparación de un submarino nuclear.

Piqué se ha felicitado de la "buena noticia" que supone la salida del Tireless del puerto gibraltareño y ha celebrado que "haya desaparecido este motivo de inquietud" para la población del Campo de Gibraltar, cuya seguridad no ha corrido el más mínimo riesgo "en ningún momento".

El ministro ha revelado que, con motivo de la reunión de ministros de Exteriores de la UE celebrada el pasado fin de semana en la localidad sueca de Nykoping, solicitó a Cook que "no se volvieran a reparar submarinos nucleares en las instalaciones de Gibraltar".

Ante su requerimiento, Cook le expresó su "clara determinación y decisión" de evitar que se volvieran a repetir "circunstancias como las que han propiciado la larga estancia del 'Tireless'" en el puerto gibraltareño y le autorizó a dar a conocer públicamente este compromiso, a pesar de que lo formuló en el transcurso de una "conversación privada".

Una estancia muy polémica

La estancia del sumergible en Gibraltar ha provocado las protestas de los habitantes de la zona y de las fuerzas políticas de la oposición que han acusado al Gobierno español de debilidad ante Londres al no haber logrado que las autoridades británicas se llevaran el buque a un puerto del Reino Unido.

Los momentos de mayor tensión protagonizados por el sumergible de la Royal Navy comenzaron desde el momento en que se decidió que las tareas de reparación de la grieta detectada en el circuito primario de refrigeración se harían en Gibraltar.

A pesar de las presiones de los alcaldes de la Mancomunidad del Campo de Gibraltar y de las fuerzas políticas de la oposición para que fuera remolcado al puerto británico de Davenport y reparado allí, el Ejecutivo español sostuvo en todo momento que razones de seguridad aconsejaban que el Tireless no abandonara el puerto gibraltareño hasta que no estuviera reparado.

Paralelamente, para garantizar la transparencia informativa durante el arreglo de la avería se creó un Comité técnico mixto hispano-británico encargado del seguimiento de las labores de reparación. Este comité, integrado por miembros de los ministerios español y británico de Exteriores y Defensa, mantuvo su última reunión en Madrid el pasado 27 de abril.

Otro hecho que suscitó temor entre los habitantes de la zona fue la confirmación por parte del titular español de Exteriores de que el momento de mayor riesgo, una vez realizada la prueba hidrostática, era el del encendido del reactor y que éste se iba a producir en puerto y no en alta mar como reclamaban los vecinos.

El ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, alegó que todos los técnicos, españoles y británicos, desaconsejan encender el reactor en alta mar y que hacerlo lejos de la costa implicaba riesgo para la tripulación.

La presencia del 'Tireless' en Gibraltar facilitó también que se reavivara el debate del contencioso sobre la soberanía del Peñón y provocó una actitud de firmeza por parte del Gobierno español que logró el respado del Parlamento para exigir a Londres que debe poner fin a una situación colonial "anacrónica".