El director de prisiones admite que un fallo de seguridad casi permite huir a un etarra
Un presunto miembro del 'comando Andalucía' serró los barrotes de su celda y estuvo a punto de descolgarse con una liana hasta el patio para escapar del recinto
Yuste ha afirmado que Solana, presunto miembro del comando Andalucía de ETA detenido en octubre en Sevilla, no llegó a salir al patio de la prisión, lo que demuestra a su juicio que la seguridad en este centro es "suficiente". El director general ha calificado de "ejemplar" la actuación de los ertzainas que impidieron la fuga.
Los servicios de seguridad de la prisión detuvieron el pasado 18 de enero a Igor Solana cuando trataba de fugarse limando los barrotes de su celda. Al preso se le intervino un plano de Vitoria, otro elaborado a mano con la situación de las garitas de la cárcel, apuntes sobre las inmediaciones del centro y una descripción de posibles accesos a Vitoria, así como varios teléfonos, direcciones y 51.000 pesetas.
Esto hace suponer, ha afirmado Yuste, que "recibió esa información y apoyo de algún otro interno del centro o que le fue introducida desde el exterior, ya que esa misma tarde el interno había mantenido una comunicación familiar con su padre".
Barrotes serrados y una liana
Los funcionarios observaron un barrote serrado de su celda, una liana confeccionada con trozos de sábana colgada contra el muro del patio y una especie de escalera formada por dos tramos de espaldaderas que había destornillado del gimnasio probablemente la tarde anterior. No se ha podido localizar el objeto con el que se serraron los barrotes, aunque por el corte producido se sospecha que pudo ser una sierra de pelo "fácilmente camuflable".
Yuste ha reafimado su convicción de que las medidas de seguridad de Nanclares de Oca son suficientes, y ha pedido a los españoles que "tengan la convicción de que la seguridad en las cárceles es un hecho objetivo", como demuestra el bajo nivel de fugas.
Por su parte, la diputada del PNV Margarita Uría se ha solicitado la transferencia de competencias carcelarias al Gobierno vasco para evitar casos como el de Solana. Uria se referido a las deficiencias materiales, higiénico-sanitarias y de seguridad en la cárcel de Nanclares de Oca, aduciendo que tanto el intento de fuga como el contagio del sida de un preso durante un encontronazo con otro seropositivo en un partido de fútbol y el suicidio de una interna hacen merecer "una nota bajísima" al centro.


























































