El ‘software’ de comercio electrónico que ayuda a que David pueda retar a Goliat

La canadiense Lightspeed ofrece soluciones para impulsar las ventas digitales de pequeños comercios y restaurantes

Sede de Lightspeed en Montreal (Canadá).
Sede de Lightspeed en Montreal (Canadá).

Canadá se ha convertido en un fértil ecosistema para empresas de comercio electrónico, un sector que ha crecido de forma considerable durante la pandemia. El ejemplo más significativo es Shopify, valorada en unos 162.800 millones de dólares canadienses (114.500 millones de euros). Lightspeed —­especializada en soluciones de software para comercios minoristas, hoteles, restaurantes y campos de golf— aspira a un reconocimiento parecido. “Siempre hemos tenido puesta la mirada en el segmento que forman los negocios locales. Los ayudamos a que puedan competir con rivales más grandes por medio de la tecnología”, afirma el presidente de Lightspeed, Jean-Paul Chauvet.

Los orígenes de la compañía se remontan a principios de este siglo. Dax Dasilva (Vancouver, 1977) estudió Historia del Arte y Religión en la Universidad de Columbia Británica, alternando su presencia en las aulas con un trabajo como programador informático. En 2001 se mudó a Montreal, donde cuatro años más tarde fundó Lightspeed. Dasilva ha manifestado que las empresas locales —especialmente los minoristas y la hostelería— deben volverse más sólidas y adaptarse al comportamiento del consumidor, sobre todo a raíz de la pandemia. “Nuestros clientes están ingresando a un nuevo mundo comercial, alterado para siempre por la covid-19, y están recurriendo a Lightspeed para ayudarlos a simplificar sus operaciones, apuntalar sus negocios y brindar experiencias de cliente excepcionales”, expresó su fundador y consejero delegado en una reciente reunión con inversores.

La empresa se dio cuenta desde antes de la pandemia de que era necesario ir más allá de tener un sitio web y vender por el canal digital: había que hacer circular los productos en la Red y crear un inventario único. “La covid-19 aceleró el cambio. Después de haber vendido muchas soluciones para el comercio electrónico, pasamos a las soluciones de integración y optimización; a pensar en una cadena integrada”, dice Chauvet.

Sandrine Prom Tep, profesora de Marketing Digital en la Universidad de Quebec en Montreal, afirma que Lightspeed se distingue por ser una solución completamente integrada a los sistemas de compras, gestión de recursos humanos e inventario, así como a ventas con sistema de pago de las compañías. Todo esto a través de una interfaz fácil de utilizar y con la posibilidad de crear una tienda online que permite conjuntar los dos tipos de inventario. Prom Tep añade que una desventaja del servicio “reside en que su integración completa puede resultar abrumadora para empresas con necesidades muy específicas”. Sin embargo, subraya que la compañía está realizando esfuerzos al respecto.

Lightspeed logró en sus fases iniciales unos 290 millones de dólares estadounidenses (253 millones de euros) en rondas de financiación por parte de fondos como Accel Partners, iNovia Capital, Inversiones Quebec, Silicon Valley Bank y la Caja de Ahorro de Quebec. Posteriormente, llegó a la Bolsa de Toronto en marzo de 2019; en septiembre de 2020 hizo lo propio en la de Nueva York. Lightspeed, presente en más de 100 países, tiene en su cartera a unos 156.000 clientes. La cadena española de hamburguesas Goiko Grill y la firma australiana de moda Camilla son algunos. Además de su cuartel general de Montreal, cuenta con siete oficinas más (Ginebra, París, Toronto…) y emplea a cerca de 1.800 personas.

Lightspeed comunicó en noviembre los resultados del último trimestre de su ejercicio fiscal de 2021. En este periodo obtuvo ingresos por 133,2 millones de dólares estadounidenses, frente a los 45,5 millones en el mismo periodo de 2020. Para el ejercicio de 2022, la previsión de la compañía es que los ingresos lleguen a los 520 millones. El confinamiento global con la primera ola del coronavirus impulsó su cotización en Bolsa hasta su máximo histórico (158 dólares canadienses), ya que los inversores apostaron en ese momento por el auge del comercio electrónico. Sin embargo, a medida que las economías se han ido reabriendo, los títulos han perdido fuelle, cotizando hoy en torno a los 38 dólares, con una capitalización equivalente a 4.445 millones de euros.

Para Sandrine Prom Tep, el crecimiento de Lightspeed obedece a las rondas de financiación, a su llegada al mercado bursátil y a la pandemia. Sin embargo, subraya otros dos factores: “Ofrece un buen producto que responde a las necesidades del nicho de empresas a las que se dirige. También tiene un plan de crecimiento mediante adquisiciones agresivo en un sector muy competitivo”.

Dos meses después de aterrizar en Bolsa, Lightspeed adquirió —por 350 millones de dólares estadounidenses— la neozelandesa Vend, firma de software de gestión minorista. El pasado abril se hizo con el control de ShopKeep, empresa estadounidense especializada en pagos y administración de restaurantes y pequeñas y medianas compañías; la transacción rondó los 440 millones de dólares. En junio firmó acuerdos para comprar dos empresas californianas: la plataforma Ecwid y el proveedor de software NuORDER. La operación conjunta está valorada en 925 millones de dólares. Chauvet explica estos movimientos: “Desde nuestro inicio, siempre hemos querido estar delante de todos. Hay dos formas de lograrlo: con proyectos propios o buscando la tecnología desarrollada por otra firma e integrándola para ir más rápido. Lo importante es presentar las soluciones que requieren nuestros clientes en menor tiempo”.

Acusaciones

Este crecimiento, sin embargo, no está exento de polémica. El pasado 29 de septiembre, la gestora de fondos Spruce Point (con sede en Nueva York) publicó un informe en el que acusaba a la compañía de exagerar el tamaño de su mercado potencial y de ocultar la disminución de sus actividades a través de adquisiciones. El día de la publicación del documento, Lightspeed perdió un 19% de su valor. La firma canadiense respondió a través de un comunicado, donde indicó que el informe contenía “numerosas inexactitudes e interpretaciones erróneas de importancia”. Lightspeed sostuvo que esta información “engañosa” tenía como objetivo una disminución del precio de sus acciones.

“Estamos muy orgullosos de la compañía que hemos creado. Siempre hemos sido honestos y transparentes. Hay que revisar antecedentes: [Spruce Point] es una firma que ha atacado a empresas canadienses y que busca beneficiarse de ello”, se defiende el presidente.

Los resultados trimestrales que presentó la empresa en noviembre no fueron los esperados entre una buena legión de inversores (la cotización perdió ese día el 27,5% de su valor). No obstante, ATB Capital Markets indicó en una nota distribuida entre sus clientes que la compañía tiene un panorama de crecimiento “optimista”, ya que la penetración de su tecnología de comercio electrónico y de pagos sigue siendo elevada en sus principales mercados objetivo. Por su parte, Aditya Raghunath, de la firma de asesoría financiera Motley Fool, señaló en otra nota que, a pesar de que el precio de la acción de Lightspeed continuará siendo volátil en 2022, es una apuesta de primer orden para los inversores a largo plazo. Chauvet apunta: “Creemos que nuestra historia apenas comienza. La gran mayoría del mercado cuenta con plataformas que aún no están equipadas para el mundo pospandémico”.

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