Dirigir en tiempos de pandemia

Es momento de mostrar humanidad y humildad en las relaciones con los empleados

Personal médico traslada a un paciente en Angers (Francia).
Personal médico traslada a un paciente en Angers (Francia).JEAN-FRANCOIS MONIER / AFP

En este momento de incertidumbre, cuando el mundo entero contiene el aliento ante la propagación del coronavirus, los consejeros delegados deben mostrar capacidades de liderazgo sobresalientes. Deben poner en práctica la inteligencia emocional de la que tanto se habla. Deben gestionar personas, no solo organizaciones. Deben ser más humanos y auténticos.

Desconocemos el alcance de la Covid-19, pero hay medidas que los dirigentes pueden tomar para aliviar el impacto: ser transparentes, gestionar el teletrabajo o practicar una comunicación activa son algunas de ellas.

Lo primero que ha de hacer un consejero delegado es comunicarse de forma continua, tranquila y transparente con toda la organización que lidera, con todos sus empleados. Debe estar disponible y accesible para su equipo, para quien quiera hablar, hacer preguntas o expresar temores. Tiene que estar conectado con su equipo, de forma activa, tanto individual como colectivamente. En esto debe ser claro: el equipo, su bienestar, es una prioridad. Es el mayor activo de cualquier compañía.

Es momento de demostrar que la transformación digital en la que tanto tiempo y recursos se han invertido funciona. Todos los avances realizados tendrán ahora su prueba más exigente.

Debe asegurarse de que la infraestructura y tecnología estén a pleno rendimiento. Que la configuración de servidores es segura. La tecnología estará al servicio de la organización.

Las reuniones virtuales se imponen, con diferentes tecnologías y métodos de organización, en horarios que cuadren en diferentes continentes. Tienen que ser periódicas para evitar la incertidumbre que genera la falta de información. Deben ser recurrentes para no aplazar la toma de decisiones. Y concederse el tiempo necesario para hablar de situaciones personales.

La proximidad virtual requiere que los directivos personalicen sus prácticas de gestión, de liderazgo. Hay que cambiar comportamientos y mentalidades, individuales y colectivas.

La comunicación de todo lo relacionado con el virus debe ser transparente, directa y continua. Los rumores de brotes dentro de la compañía alimentan la histeria. Se han de garantizar actualizaciones objetivas y coordinadas sobre situaciones específicas. Los máximos responsables deben evitar la difusión de información falsa.

El consejero delegado ha de asegurar que la empresa ha invertido el tiempo y el esfuerzo necesarios en la seguridad de los empleados que seguirán en la oficina. Dará normas claras de cómo actuar en cada circunstancia. Estará en permanente contacto con los responsables de aquellos departamentos cuyo trabajo sigue siendo presencial.

Con un liderazgo sólido y humanidad, los consejeros delegados y sus compañías saldrán de esta situación crítica, disruptiva, retadora e incierta. Es momento de mostrar humanidad y humildad en las relaciones con los empleados. Es hora de actuar de manera inteligente en las políticas que afectan a los trabajadores. Las personas a nuestro cargo deben contar con el apoyo necesario, deben sentirse atendidos y escuchados.

Es ahora cuando la gestión personal se pone al servicio de la profesional. Es momento de inspirar a los que tenemos cerca, a todos nuestros empleados, a clientes y proveedores. El diálogo y la comunicación se imponen a la gestión.

Pilar Santiago es directora general de Heidrick & Struggles en España.

Información sobre el coronavirus

- Aquí puede seguir la última hora sobre la evolución de la pandemia

- El mapa del coronavirus: así crecen los casos día a día y país por país

- Preguntas y respuestas sobre el coronavirus

- Guía de actuación ante la enfermedad

- En caso de tener síntomas, estos son los teléfonos que se han habilitado en cada comunidad