John Hoffman, organizador del Mobile World Congress: “Hemos renovado hasta 2030, pero no nos deis por sentado”

El director de la patronal de la industria del móvil GSMA celebra que el congreso haya ayudado a despegar a Barcelona como ecosistema emprendedor

John Hoffman, consejero delegado de la GSMA, este jueves en Barcelona.
John Hoffman, consejero delegado de la GSMA, este jueves en Barcelona.Albert Garcia

John Hoffman (Michigan, 1957) es un incondicional de Barcelona, tanto, que dice que va con Messi en el Mundial de fútbol —”o si no, con España”—. En 2007 empezó a dirigir el congreso mundial de móviles, que un año antes había recalado en la capital catalana, como consejero delegado de la patronal de esta industria, la GSMA. En todos estos años han cambiado gobiernos municipales, autonómicos y estatales, se han sucedido las huelgas de taxistas y del transporte público, o las protestas por el procés, y el móvil como aparato ha dejado de ser el protagonista absoluto del congreso. Hoffman es el único que se ha mantenido en el mismo lugar. Recientemente, anunció que el compromiso para que el Mobile World Congress (MWC) se quede en Barcelona se alarga hasta 2030, y esta semana empresarios e instituciones catalanas le han concedido premios y homenajes, como el del Encuentro de Economía de S’Agaró.

Pregunta. ¿Por qué cree que es tan apreciado aquí?

Respuesta. Creo que el aprecio es mutuo. Primero, obviamente, por mantener el MWC en Barcelona, es nuestro congreso insignia. Pero también hemos establecido la fundación Mobile World Capital asociándonos con las instituciones y con Fira de Barcelona. La idea era construir un legado y un ecosistema que durase todo el año, y en eso llevamos ya 10 años. Creo que las instituciones están viendo que pueden usar el MWC para mostrar su talento, la ciudad, la región, el país, y para interactuar con empresas tecnológicas de nuestro ecosistema y decirles que este es un buen lugar para venir. Creo que este reconocimiento es beneficioso para todos. Me dan un poco de vergüenza los premios, no soy un hombre de premios, porque al final lo importante es hacer el trabajo y hacerlo bien. Barcelona era muy atractiva y ahora lo es más: está Intel, Cisco, eventos corporativos... Pero no podemos apuntarnos el tanto de todo.

P. Pero si no hubiese sido por el MWC, ¿hubiese sido más difícil?

R. Exacto. Porque cuando la gente viene de visita, piensa en los buenos hoteles, en los restaurantes, en las playas, en el aeropuerto, y en las personas, que son el centro de esto. Y haber podido desarrollar estas conexiones ha llevado a un buen negocio.

P. Esta relación ahora será hasta 2030. ¿Qué posibilidades hay de que sea permanente?

R. Bueno, ya lo es. Es hasta 2030, pero realmente es permanente porque después de ese año se renueva cada año automáticamente a menos que una de las dos partes no quiera. No se puede hacer un contrato para siempre, es imposible, pero ahora tenemos esta fórmula.

P. En los últimos años, en cada edición ha habido alguna amenaza: las protestas del taxi, huelgas en el transporte públicos, las protestas por el procés... ¿Ha habido presiones para cambiar de ciudad?

R. Sí.

P. ¿Y qué hizo que no cambiaran?

R. Bueno, en todas las partes del mundo hay problemas, ¿no? Sí, aquí hemos tenido nuestras luchas, pero las hemos superado. Y esto es algo que ya he dicho: no os volváis complacientes, no nos deis por sentado, no penséis que vayamos a estar para siempre solo porque hemos superado cosas: seguid invirtiendo, seguid comprometiéndoos, como si no hubiera una garantía. Porque no la hay, lo que hay es un deseo. Y siempre que tengamos este deseo, podremos superar los problemas. ¿Significa esto que no vamos a buscar soluciones cuando haya problemas sobrevenidos, como un volcán o una pandemia? Ya lo hemos hecho, y tenemos buenos socios: siempre que trabajemos juntos, creo que Barcelona es un gran lugar.

P. ¿Para ello es importante la colaboración público-privada?

R. Mucho, es la base de la relación. Es un partenariado único, no existe en ningún otro lugar, quizá en Davos con el Foro Económico Mundial. Con nosotros pasa lo mismo: ¿es el MWC o es Barcelona? La gente de fuera dice “voy a Barcelona”, y ya se entiende que van al congreso. Esta colaboración se ha ido desarrollando desde que llegamos, en 2006, y mejora cada año. Y eso que hemos trabajado con muchas y distintas administraciones. Piénsalo, nadie es el mismo que en 2006, ni Su Majestad. ¡Solo yo!

P. Precisamente la próxima edición llega poco antes de las elecciones municipales. ¿Qué le gustaría que pasase? ¿Pueden cambiar las relaciones si hay cambios en el Ayuntamiento?

R. No tengo ni idea de qué pasará, y no tengo preferencias, no somos una organización política. Trabajamos con quien esté en los gobiernos, ya sea el de Cataluña, el Ayuntamiento, varios ministerios en Madrid... Tenemos un objetivo común, que es hacer tan bien como se pueda el MWC y el ecosistema emprendedor. Cuando la alcaldesa [Ada] Colau llegó, nos dio la bienvenida, creo que fue una de las primeras cosas que hizo, y hemos tenido una muy buena relación de trabajo. La asociación con todos es fuerte, basada en nuestra historia y el beneficio mutuo. Nos usan para mostrar sus facilidades y su manera de trabajar: la feria ISE vino basada en el éxito del MWC, ahora tenemos la Copa América... No todo es por el MWC, pero ayuda.

John Hoffman, consejero delegado de la GSMA, en las instalaciones de Fira de Barcelona.
John Hoffman, consejero delegado de la GSMA, en las instalaciones de Fira de Barcelona.Albert Garcia

P. ¿Esta edición es la de la recuperación completa tras la pandemia?

R. No creo que estemos ya al 100%, porque países como China aún tienen dificultades para viajar. China estará representada con más fuerza que en las anteriores ediciones, por ejemplo Huawei expande su exhibición en un 50%, pero aún hay dificultades para viajar, así que tendremos una participación más limitada. La pandemia ha cortado un poco la capacidad de viajar, los precios son más caros también. Así que no será completamente prepandemia, y quizá no lo será nunca más, porque las cosas ahora son distintas, lo cual también está bien. Nos da la oportunidad de innovar y cambiar. Así que a la pregunta de cuánta gente vendrá, no lo sé, y nunca dijimos que teníamos que tener a mucha gente, sino a la adecuada. En este sentido, siempre hemos sido muy afortunados, y siempre hay mucho interés. Para 2023 vemos una demanda fuerte, creo que podemos llegar a los 70.000 u 80.000 asistentes.

P. El MWC ha cambiado mucho, ya no hay tanta presencia de móviles. ¿Hay las mismas oportunidades de negocio?

R. La transformación digital está teniendo lugar en todo tipo de compañías, y vienen al MWC a aprender. Las oportunidades de negocio son diferentes porque son todas únicas, pero el denominador común es cómo la innovación transforma los negocios y la forma de interactuar con los clientes, por ejemplo con el 5G, que permitirá hacer cosas que no se han hecho aún.

P. El sector tecnológico está pasando por un mal momento, con despidos masivos y caídas en Bolsa. ¿Cómo ve al sector y cómo puede afectar al MWC?

R. Siempre ha habido ciclos. Lo bueno de eso es que estamos justo en el inicio de un nuevo ciclo para innovaciones como el 5G y su aplicación en la industria, el big data, el openverse con su conectividad en la nube, etcétera. Estamos en el inicio de todo esto. Así que sí, aunque sea cíclico y aunque la economía global esté ahora un poco estresada, es una gran oportunidad para la innovación.

P. ¿Qué tipo de innovación?

R. [Se ríe] No lo sé, si lo supiera no estaría aquí, estaría en una playa, ya lo habría descubierto.

P. ¿Qué invitados habrá?

R. No lo sabemos aún, se trata de encontrar a la gente correcta, que tiene mensajes interesantes. Aún es temprano para saberlo, pero de momento tendremos a los consejeros delegados de Orange y de Telefónica, también vendrá la naviera Maersk... Pero muchas son al último minuto.

P. En pasadas ediciones vino Elon Musk, ¿qué le parece su papel en Twitter ahora?

R. No sigo nada de eso, no tengo redes sociales. Sé que compró Twitter, y que lo está transformando, es todo lo que sé. Vino en 2021 por videoconferencia, creo que se lo pasó bien. Ahora, ya sabes, está muy ocupado.

P. En la pasada edición se canceló el pabellón ruso por el inicio de la guerra en Ucrania. ¿Qué pasará este año?

R. No habrá cambios en nuestra posición a menos que pase algo globalmente. Así que no, no podrán participar. Tampoco las empresas. Seguimos las normas y las sanciones internacionales, lo seguimos estrictamente según lo que se tiene que sancionar.

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Sobre la firma

Josep Catà Figuls

Es redactor de Economía en EL PAÍS. Cubre información sobre empresas, relaciones laborales y desigualdades. Ha desarrollado su carrera en la redacción de Barcelona. Licenciado en Filología por la Universidad de Barcelona y Máster de Periodismo UAM - El País.

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