Ferrovial compra a Carlyle el 49% del nuevo Aeropuerto JFK de Nueva York por 1.000 millones de euros

La empresa española prepara la venta de su filial británica de servicios Amey por 235 millones

Proyecto de la nueva terminal 1 del Aeropuerto de Nueva York.
Proyecto de la nueva terminal 1 del Aeropuerto de Nueva York.

Ferrovial ha acordado la adquisición del 49% de New Terminal One, el consorcio designado para diseñar, construir y operar la Nueva Terminal 1 del Aeropuerto Internacional John F. Kennedy (JFK) de Nueva York (que incluye las terminales 1 y 2 y la antigua T3, y posibles ampliaciones). En el marco de esta operación, la empresa española adquirirá el 96% del 51% del que The Carlyle Global Infrastructure Fund es titular en New Terminal One, por 1.060 millones de dólares (996 millones de euros al cambio actual), lo que le otorga el 49% del total del proyecto.

El cierre de la operación está sujeto a determinadas condiciones suspensivas, aunque ya ha sido aprobado por las autoridades portuarias de Nueva York y Nueva Jersey. El consorcio que desarrolla el proyecto también está integrado por JLC Infrastructure, de Earvin Magic Johnson y Ullico, con el 30% y 19%, respectivamente, y un consorcio de aerolíneas.

Con una inversión de 9.500 millones de dólares (8.930 millones de euros), el proyecto de la Nueva Terminal 1 se ubicará en el espacio que actualmente ocupan la T1 y la T2 y la antigua T3, ofreciendo una mejor experiencia de usuario a lo largo de los más de 232.000 metros cuadrados que tendrá esta nueva infraestructura. El proceso de remodelación, que incluye la demolición de las terminales antiguas y la modernización de las infraestructuras, incrementará la capacidad de la terminal. Una vez acabada la obra, se convertirá en la mayor terminal del Aeropuerto Internacional JFK. La construcción del proyecto se llevará a cabo por fases, se espera la primera fase esté finalizada en 2026.

La concesión del aeropuerto está prevista hasta 2060. La nueva terminal 1 tendrá 23 puertas, que irán abriendo progresivamente a partir de 2026 y hasta 2030. No es el único gran proyecto en el JFK: actualmente se están ampliando o a punto de hacerlo las terminales 4, 5, 6 y 8 (que será construida sobre la actual terminal 7). El aeropuerto JFK es considerado uno de los motores económicos de la región neoyorquina: da trabajo a 300.000 personas, paga 16.200 millones de dólares anuales en salarios y genera 45.700 millones anuales en ventas. Antes de la pandemia, alcanzó en 2019 la cifra récord de 62,6 millones de pasajeros.

Con esta adquisición, Ferrovial cumple su sueño de desembarcar en el negocio de la explotación de aeropuertos en Estados Unidos. Tras un intento fallido de hacerse con la concesión del Aeropuerto JFK, pujó por el Aeropuerto de Westchester County Airport, en el Estado de Nueva York y participó en el proceso de privatización del Aeropuerto Internacional San Luis-Lambert, en la ciudad de San Luis, en el Estado de Missouri, aunque fue suspendido. Su actividad en el país se había limitado a su participación en el proceso de remodelación y mejora de la principal terminal del Aeropuerto Internacional de Denver, a través de su división de construcción, aunque el contrato fue rescindido

Actualmente cuenta con cuatro aeropuertos en Reino Unido. Con una participación del 25%, es el mayor accionista y socio industrial del Aeropuerto de Heathrow de Londres y mantiene una participación del 50% en los aeropuertos de Glasgow, Aberdeen y Southampton. Así mismo se encuentra en proceso la adquisición de un 60% a YDA Group del aeropuerto internacional de Dalaman en Turquía.

Venta de Amey

Por otra parte, la sociedad de inversión privada británica Buckthorn Partners se ha aliado con el fondo de inversión estadounidense One Equity Partners para comprar a Ferrovial su filial de servicios en Reino Unido, Amey, en una operación valorada en más de 200 millones de libras (235 millones de euros). Según ha adelantado Sky News, citando fuentes industriales, la desinversión completa por parte del grupo español de su filial británica podría cerrarse “en cuestión de semanas”, tras nueve meses de conversaciones y cuatro años después de que Ferrovial pusiese a la venta esta empresa.

El exministro de Economía durante el Gobierno de Theresa May, Philip Hammond, estaría pilotando las negociaciones desde la firma en la que trabaja, Buckthorn Partners, y en alianza con el fondo de inversión estadounidense. Como resultado de una revisión estratégica de todos sus negocios, encaminada a centrar el futuro de la compañía en las infraestructuras, Ferrovial clasificó como “disponibles para la venta” todas sus operaciones de Servicios en el año 2018.

Tras desprenderse recientemente de Timec Oil & Gas en Estados Unidos, de su negocio de Medio Ambiente en España y Portugal, de Broadspectrum en Australia y Nueva Zelanda, de varios contratos de limpieza urbana del Reino Unido y de su negocio de conservación y mantenimiento de infraestructuras en España, la desinversión en el resto de los negocios de Ferrovial Servicios continúa su curso en Reino Unido y Chile, principales mercados donde la compañía todavía cuenta con actividades en este negocio.

Sobre la firma

Ramón Muñoz

Es periodista de la sección de Economía, especializado en Telecomunicaciones y Transporte. Ha desarrollado su carrera en varios medios como Europa Press, El Mundo y ahora EL PAÍS. Es también autor del libro 'España, destino Tercer Mundo'.

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