La banca se lanza a la recompra de acciones para remunerar a sus inversores

Santander, BBVA y CaixaBank tienen en marcha planes de adquisición y amortización de capital por más de 7.000 millones

Desde la izquierda, presidente de CaixaBank, Ana Botín, presidenta del Santander, y Carlos Torres, presidente del BBVA, en agosto de 2020 en Madrid.
Desde la izquierda, presidente de CaixaBank, Ana Botín, presidenta del Santander, y Carlos Torres, presidente del BBVA, en agosto de 2020 en Madrid.Mariscal ((EPA) EFE)

La banca busca herramientas para retribuir a sus accionistas y que mantengan sus posiciones de inversión. Tras un 2020 en el que el Banco Central Europeo (BCE) limitó el reparto de dividendos por la pandemia, el Banco Santander, BBVA y CaixaBank han lanzado ambiciosos planes de recompra de acciones propias y amortización de capital como forma de remunerar a sus inversores, además del reparto de dividendos habitual. En total, esperan desembolsar más de 7.000 millones con esta fórmula. La iniciativa se explica por la baja cotización actual en Bolsa, por debajo del valor en libros, y es un modo de incrementar el beneficio por acción al repartir las ganancias futuras entre un menor número de títulos.

El programa más amplio es el del BBVA, que espera llegar a los 3.500 millones de euros, espoleado por la venta de su filial estadounidense el año pasado. “El pasado mes de octubre, el Banco Central Europeo autorizó a BBVA a recomprar hasta el 10% de las acciones del grupo, por un importe máximo de 3.500 millones de euros, durante un plazo máximo de 12 meses (hasta el 28 de octubre de 2022)”, aseguraba la entidad en un comunicado a mitad de marzo.

Germán López, director del máster de banca y regulación financiera de la Universidad de Navarra y director académico del CIF del IESE, explica que esta herramienta se utiliza más en Estados Unidos que en España o Europa. “Con la incertidumbre actual, hay pocas opciones de inversión. En el futuro no creo que se mantenga, porque seguirán invirtiendo en otros proyectos, pero este es un momento óptimo”, añade este académico.

El banco que preside Carlos Torres ya ha completado un primer tramo de 1.500 millones y ahora está inmerso en el segundo: “Lo hará con un importe adicional de hasta 1.000 millones de euros, que se ejecutará durante los próximos dos o tres meses. Una vez completado, BBVA realizará recompras adicionales hasta un máximo de 1.000 millones de euros, para culminar así su programa de un máximo de 3.500 millones de euros, uno de los mayores de la banca europea hasta la fecha”, sostenía la firma en la nota.

El otro gran banco español que ya está ejecutando una recompra de acciones para la amortización de hasta el 10% de su capital social es la entidad que lidera Ana Botín. “Banco Santander comunica la iniciación de un nuevo programa de recompra de acciones propias por un importe máximo de 865 millones de euros”, notificó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el 14 de marzo. Antes había ejecutado otra parte por 841 millones. Así, en total, invertirá en esta herramienta 1.706 millones.

El propósito es reducir “el capital social del banco mediante la amortización de las acciones adquiridas”. De esta forma, a los inversores se les ha retribuido por dos vías: una parte a través del dividendo y la otra con esta recompra. Los motivos esgrimidos entonces por fuentes de la compañía eran los ya mencionados: la cotización está infravalorada y, además, con la amortización de capital, se subirá automáticamente el beneficio por acción.

Señal al mercado

Este tipo de operaciones suelen ser bien recibidas por el mercado. Según Germán López, esto se debe al mensaje que transmiten las compañías: “Ya se haga para reducir capital o para tenerlo en autocartera, la señal que se manda al mercado es que la acción vale más de lo que marca su cotización. Y lo dice además quien tiene más información”. A esto hay que añadir la demanda adicional que se produce con la recompra, algo que ya de por sí revaloriza los títulos.

CaixaBank, el otro gran banco español, también se ha sumado a la ola de la recompra de acciones. En su caso, el 27 de enero aprobó implementar su programa en 2022. Y en la pasada junta general de accionistas dio luz verde a la reducción del capital social por un máximo del 10%. La cifra que se dedicará a esta adquisición de títulos propios no se ha dado a conocer hasta el momento. La entidad solo ha cifrado el máximo de compras: serán 806 millones de acciones. A los precios actuales (algo por encima de los tres euros) supondría un gasto de hasta unos 2.500 millones de euros.

Elvira Rodríguez, vicesecretaria de Política Sectorial del PP y expresidenta de la CNMV, explica que estos movimientos dependen principalmente de las condiciones del mercado. “Cuando la acción está muy alta no interesa. En los últimos tiempos hemos visto algunas operaciones de autocartera, pero de reducciones de capital, como está ocurriendo ahora, menos”, recuerda quien dirigió la CNMV entre 2012 y 2016.

Entre las otras entidades cotizadas no hay planes de recompra por el momento. Aunque algunas como Unicaja no lo descartan: “Un nivel de capital CET1 fully loaded [ratio de solvencia] superior al 12,5% permitiría afrontar iniciativas que mejoren la rentabilidad del banco, con un retorno de la inversión por encima del coste de capital, y mejorar la retribución al accionista, bien en forma de dividendos o de recompra de acciones o la combinación de ambos sistemas”, afirmó Manuel Menéndez, consejero delegado de Unicaja, en la junta de accionistas celebrada el 31 de marzo.

En Bankinter, la retribución a los accionistas se mantiene solo en efectivo con la distribución del 50% del beneficio. Sí que tuvo una remuneración extra el ejercicio pasado con la segregación y salida a Bolsa de Línea Directa: a cada accionista de Bankinter se le dio el mismo número de títulos que tuviera en la aseguradora. La otra entidad que cotiza en el Ibex, el Banco Sabadell, tiene una situación diferente: tras atravesar un periodo financiero muy complicado, ha vuelto al reparto de dividendos, pero no incluye en su estrategia la recompra de acciones. Una moda que ha llegado con fuerza a la banca española, al menos mientras la cotización siga siendo tan baja.

Sobre la firma

Hugo Gutiérrez

Es periodista de la sección de Economía, especializado en banca. Antes escribió sobre turismo, distribución y gran consumo. Ha desarrollado su carrera en EL PAÍS tras pasar por el diario gaditano Europa Sur. Es licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla, Máster de periodismo de EL PAÍS y Especialista en información económica de la UIMP.

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