ATA carga contra la subida del SMI: “Hace un daño terrible a los autónomos”

El presidente de la organización y vicepresidente de CEOE, Lorenzo Amor, dice que también perjudicará a los pensionistas, que “no podrán pagar a sus cuidadoras”

Un obrero de la construcción trabaja sobre un andamio en una calle en Madrid, el 2 de febrero.
Un obrero de la construcción trabaja sobre un andamio en una calle en Madrid, el 2 de febrero.DIEGO FERNÁNDEZ (EFE)

La propuesta del Gobierno de subir el salario mínimo interprofesional (SMI) a los 1.000 euros brutos mensuales, repartidos en 14 pagas, en 2022 provocaría “un daño terrible en los autónomos y en las pequeñas empresas”, ha asegurado este martes Lorenzo Amor, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA). “También afectaría a los pensionistas de este país, que son quienes tienen cuidadores y empleadas del hogar, y no se pueden permitir un gasto que, entre salarios y cotizaciones a la Seguridad Social, llegaría a los 1.500 euros mensuales”, ha señalado Amor, durante su intervención en un acto organizado por Economistas Asesores Laborales (EAL), el órgano especializado en asesoramiento laboral del Consejo General de Economistas de España.

El presidente de ATA, sin embargo, ha circunscrito sus críticas al Gobierno al ámbito personal, y no al cargo de vicepresidente que ostenta en la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), que este martes reúne a su comité ejecutivo para fijar una postura al respecto de la propuesta trasladada ayer por el Ministerio de Trabajo. “Subir más de 600 euros al año (sumando salarios y cotizaciones) es un planteamiento que daña aún más la situación de las pequeñas empresas y de los autónomos. Estamos en un contexto donde seguimos teniendo decenas de miles de contagios, con el gasto de la luz cuatro veces por encima del año pasado, con los precios de los carburantes disparados y sin que los autónomos hayan trasladado el aumento de la inflación a sus trabajos”, ha indicado el líder de ATA.

Además de a los autónomos, el incremento del SMI se cebaría, en opinión de Amor, con los pensionistas, ya que son, según ha dicho, quienes tienen contratadas principalmente a las cuidadoras (se trata de un colectivo de trabajadores muy feminizado), receptoras mayoritarias de este salario base. “Hay muchos pensionistas que no se pueden permitir pagar 1.500 euros a sus cuidadores. Luego que nadie se sorprenda de que aumentan los regímenes de las cuidadoras a media jornada”, ha incidido el presidente de ATA.

“El Gobierno es el que tiene la capacidad de tomar estas decisiones, pero nosotros somos libres de decirle que está haciendo un daño terrible a los autónomos”, ha añadido, antes de enviarle un mensaje velado (ya que no lo ha mencionado directamente) a la vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, impulsora del aumento: “Entiendo que impulsar proyectos políticos personales utilizando el BOE para anunciar que suben los salarios no es bueno ni para la economía, ni para la recuperación”.

Durante el encuentro, Amor ha criticado también el diseño del nuevo marco de cotizaciones por ingresos reales para los autónomos ―con cuotas de entre 184 y 1.267 euros al mes―, que el Ministerio de Seguridad Social ha remitido a las organizaciones más representativas del colectivo de trabajadores por cuenta propia (3,2 millones). El presidente de ATA lo ha calificado de nuevo como “injusto”, y ha vuelto a hacer hincapié en la imposibilidad de la Agencia Tributaria para calcular estos rendimientos por la “enorme complejidad técnica que supone”. Además, ha asegurado que hay otras intenciones detrás de la implantación de este nuevo sistema. “Observamos un claro afán recaudatorio. Creemos que con esta reforma lo que se lleva a cabo es una subida del IRPF encubierta”, ha señalado Amor.

Mayor desigualdad

En opinión del también vicepresidente de la CEOE, en el discurso del Gobierno existen ciertas incongruencias. Entre ellas la que afirma que con este nuevo sistema dos de cada tres autónomos pagarán una cuota inferior, y que, al mismo tiempo, lo que se busca es mejorar las pensiones del futuro. “Si van a pagar menos, y, por tanto, a contribuir en menor cantidad, ¿cómo es que van a mejorar su pensión de jubilación?”, se ha preguntado.

A este respecto, Amor también ha apuntado que para poder llevar a cabo este aumento, lo necesario sería destopar la base máxima de cotización de los autónomos mayores de 47 años (2.000 euros). “Son ellos los que en este momento de su vida laboral pueden aportar más”, ha señalado. Sobre la base de estas circunstancias, Amor ha defendido la continuidad del modelo actual, del que ha recordado que permite la modificación de hasta en cuatro ocasiones al año de la cuantía de la cuota a abonar. “El sistema de hoy puede ser algo injusto, pero no más que entrar en uno más desigual y que genera autónomos de primera y de segunda”, ha sentenciado.

A pesar de las fuertes discrepancias que presenta su organización, Amor ha defendido el diálogo en las próximas reuniones, en las que, según ha confesado, exigirá los datos de rendimientos reales que maneja la Seguridad Social para confrontarlos con los que ha solicitado a Hacienda, que seguirá sin personarse en los siguientes encuentros.

Sobre la firma

Gorka R. Pérez

Es redactor de la sección de Economía y está especializado en temas laborales. Ha desarrollado la mayor parte de su carrera en EL PAÍS. Antes trabajó en Cadena Ser. Es licenciado en Periodismo por la Universidad del País Vasco y Máster en Información Económica de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

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