Los seguros privados de hogar y coche deberán cubrir los daños de la nevada

El Consorcio de Compensación solo indemnizará los daños derivados de la inundación por deshielo posterior o por fuertes vientos

Un árbol derrumbado sobre un coche, tras la nevada fruto del temporal Filomena, en Pozuelo de Alarcón (España), el 10 de enero de 2021.
Un árbol derrumbado sobre un coche, tras la nevada fruto del temporal Filomena, en Pozuelo de Alarcón (España), el 10 de enero de 2021.Ricardo Rubio (Europa Press)

Los daños más habituales de este temporal sufridos en coches, casas, jardines o comercios los deben cubrir los seguros privados de cada ciudadano si así se determina en las condiciones del contrato. Esta es la principal conclusión del director de Operaciones del Consorcio de Compensación de Seguros, Alejandro Izuzquiza, en declaraciones a EL PAÍS.

Este organismo público sí cubre los daños de quienes tengan un seguro que se puedan producir posteriormente por el deshielo, como inundaciones de ríos, vientos muy fuertes o los que hayan causado los golpes de mar, “pero la gran mayoría de los producidos por Filomena hasta ahora corresponden a las empresas privadas”, apunta. En el caso de la nieve no es necesario que se cumplan unos límites mínimos de cantidad para poder reclamar al seguro, a diferencia de otros fenómenos atmosféricos como el viento o la lluvia, aclaran estas fuentes.

Tampoco influye en la cobertura de los seguros que se declare zona catastrófica a una región; esta circunstancia solo supone que habrá ayudas públicas, pero no limita ni amplía las coberturas de los seguros.

“Mi consejo es que los ciudadanos con problemas por la nevada se pongan en contacto con sus aseguradoras para determinar los daños que tienen y las coberturas de sus pólizas. Incluso en el caso de que sea el viento el causante, en un principio hemos acordado con el sector que se haga cargo, y si la velocidad ha superado los 120 kilómetros por hora el Consorcio pagará a la aseguradora”, añade Izuzquiza desde el organismo dependiente del Ministerio de Asuntos Económicos, que está financiado por los clientes de las aseguradoras privadas con una aportación a su seguro.

Desde la correduría de seguros y consultora de riesgo Marsh, se apunta que “el plazo de comunicación de siniestros es de siete días” y que existe una obligación de tratar de minimizar el impacto de las condiciones climáticas para reducir daños.

Mapfre recibe 10.000 avisos de incidencias

Mapfre, una de las líderes del mercado, informó de que ha recibido más de 10.000 comunicaciones de incidencias por la nevada, de las que la mitad eran siniestros en hogares y comerciales y el resto servicios de asistencia en carretera. Las compañías estudian su responsabilidad en los problemas con la caída de ramas sobre coches, en las casas por tejados hundidos, humedades, así como terrazas o canalones rotos, incluso toldos dañados en los comercios. Será el seguro de hogar, coche o el de los comercios los que los cubran siempre que figuren en la póliza. En cuanto a los daños por caídas o resbalones en la nieve, serán los seguros de salud los que se ocupen.

La comparadora de precios Rastreator advierte que si los daños en el vehículo son provocados por nieve, hielo o granizo, “sólo los cubrirá la aseguradora si específicamente el conductor tiene contratada una garantía o una ampliación que los especifique. Es decir, si ha caído un árbol en tu vehículo al estar aparcado en la calle, el asegurado del vehículo debe de tener incluida una garantía extra en su póliza por daños meteorológicos, especificando si son causados por nieve, granizo o hielo”.

No obstante, la firma cree que “se podría explorar pedir responsabilidades a la Administración propietaria del suelo donde esté el árbol que ha provocado los desperfectos”.

En cuanto a las heladas, que se esperan generalizadas en el centro peninsular a partir de este lunes, no están cubiertas en la mayoría de pólizas. Sin embargo, si los objetos sí están cubiertos, el cliente podría pedir indemnización. “Es decir, si se rompen los cristales, las tuberías o las cornisas por el hielo, se podrá reclamar aunque el hielo como tal no esté cubierto”, apuntan en una aseguradora privada que pide el anonimato.

La razón por la que el Consorcio no cubre las nevadas, ni las pequeñas ni las grandes, es que “habitualmente no causan grandes daños más allá de la inmovilización y las aseguradoras no han pedido que pasen a la cobertura pública”, apunta Izuzquiza. Que el Consorcio no cubra esos daños es más bien una ventaja para los asegurados porque así los cubre directamente su compañía de seguros.

Otros perjuicios como la pérdida de negocios por la imposibilidad de abrir el comercio por la nieve, o no cerrar acuerdos por no poder trasladarse de una ciudad a otra o mercancías que se deterioren, dependerán de lo que estipule la póliza de cada asegurado, pero no los cubre el Consorcio, que solo se hace cargo de indemnizaciones por riesgos extraordinarios cuando así esté estipulado. Que el Consorcio se haga cargo de un riesgo no añade coberturas ni supone indrmnizar a quienes hayan sufrido daños sin tener un seguro.

Agroseguro para las cosechas y la ganadería

También se esperan grandes daños en las cosechas y en la ganadería del centro y este de España. En este caso será Agroseguro el que afronte los problemas. Esta firma ha asegurado en un comunicado que “los daños provocados por este tipo de fenómenos meteorológicos están cubiertos por el sistema español de Seguros Agrarios Combinados. Los siniestros provocados por nevada y viento están recogidos en todas las líneas de seguro agrario y, en el caso de las heladas se pueden cubrir los daños que sufran tanto las cosechas, los árboles, así como las instalaciones”. También se cubren los daños sufridos por el ganado a consecuencia de las bajas temperaturas (hipotermia) o por derrumbe de las instalaciones también se encuentran incluidos dentro de las coberturas del seguro agrario, afirma Agroseguro.

Agroseguro se encarga de la gestión de los seguros agrarios por cuenta y en nombre de las entidades aseguradoras que forman parte del pool de coaseguro. No es una entidad aseguradora, sino una entidad de gestión, aclara el organismo.

Sobre la firma

Íñigo de Barrón

Es corresponsal financiero de EL PAÍS y lleva casi dos décadas cubriendo la evolución del sistema bancario y las crisis que lo han transformado. Es autor de El hundimiento de la banca y en su cuenta de Twitter afirma que "saber de economía hace más fuertes a los ciudadanos". Antes trabajó en Expansión, Actualidad Económica, Europa Press y Deia.

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