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La recuperación económica pasa por la empresa

Activar la recuperación económica tras la crisis de la covid-19 es una tarea prioritaria, en la que deben colaborar estrechamente administraciones públicas e iniciativas privadas. Para Banco Santander, es esencial ayudar a empresas y empresarios para garantizar el crecimiento

Han pasado cuatro meses desde que, a mediados de marzo, nuestra vida cambió bruscamente en cuestión de días. La pandemia de la covid-19 causó estragos a nivel sanitario y se cobró miles de vidas humanas. Lo peor de aquella crisis de salud pública parece que ha pasado, pero los efectos del coronavirus sobre la economía perdurarán durante un tiempo.

Las previsiones de distintos organismos financieros coinciden en que la recesión será inevitable y profunda, con una caída brusca de los ingresos y del consumo interno, y un aumento de las tasas de desempleo. Por eso toca cuanto antes tomar una serie de medidas con el objetivo de enderezar el rumbo económico y regresar a la senda del crecimiento lo antes posible.

Para ello, las autoridades fiscales y monetarias europeas han planificado unas herramientas que apuntan en la buena dirección, y que pueden ayudar a España a reconstruir su actividad y su empleo, y poder así reequilibrar, aunque sea en el medio plazo, sus finanzas. La Comisión Europea ha propuesto un plan de 500.000 millones de euros en forma de transferencias y 250.000 millones en crédito para hacer frente a la crisis del coronavirus. Se trata del mayor paquete de estímulo fiscal en la historia de la UE.

El borrador, que debe aprobarse este mes de julio, contempla a España como la segunda máxima beneficiaria, con más de 140.000 millones (77.300 en forma de transferencias, y algo más de 63.000 millones como créditos). El objetivo es que, a través de diversos mecanismos, nuestro país pueda relanzar la economía, tan golpeada por las consecuencias de la Covid-19.

Fórmulas de colaboración

No obstante, la tarea se presenta ardua. Las administraciones públicas por sí solas no tienen el suficiente músculo financiero para afrontar una situación inédita. En este contexto, el papel del sector privado es esencial. De ahí la importancia de fomentar la colaboración público-privada. Solo de esta manera se puede garantizar al máximo la inversión y la puesta en marcha de todos los recursos previstos, acortando así los plazos de recuperación. Explotar estas fórmulas de colaboración es el impulso que precisa la economía para rentabilizar las inyecciones europeas y que no quede ni un solo euro sin invertir.

La recuperación económica pasa por la empresa

Para Banco Santander, el camino para impulsar el crecimiento pasa obligatoriamente por ayudar al ámbito empresarial. “Tenemos que llegar a un nuevo contrato social, que implique a todos y que nos permita crecer de manera inclusiva y sostenible. La base de partida es apoyar al empresario y a todas las empresas, desde las grandes hasta los autónomos. Sin empresas que generen puestos de trabajo de calidad, inversión y beneficios, todo lo demás no funciona”, ha afirmado recientemente en una entrevista con El País la presidenta de Banco Santander, Ana Botín.

En su opinión, “sin iniciativa privada, no hay crecimiento”. Por ese motivo, deben crearse las condiciones para que los inversores, nacionales e internacionales, inviertan en España. Y aquí el papel de las empresas es clave, de ahí la necesidad de generar sinergias en las que confluyan los intereses públicos y privados.

El empleo es prioritario

Una de las líneas de actuación que defiende Botín pasa por diseñar un plan de choque para el empleo, sobre todo para el sector turístico, que supone un 12% del PIB español, sostiene Ana Botín durante la entrevista anteriormente mencionada.

En los últimos meses, han sido muchas las iniciativas de gran calado económico y social lideradas por la entidad financiera, encaminadas a conseguir la recuperación. De hecho, Santander es la entidad financiera española líder en la financiación mediante préstamos avalados por el ICO dirigidos a pymes y autónomos con el objetivo de mitigar el impacto de la pandemia en sus ingresos mensuales y proporcionar liquidez.

Desde el primer momento, el banco puso a disposición de sus clientes distintas líneas de financiación con diferentes importes y condiciones. Todo ello acompañado de una flexibilización en las condiciones de financiación para las personas y empresas afectadas por la covid-19. “Tenemos que apoyar a las empresas todo lo que podamos, porque si les llega liquidez suficiente es mucho más probable que no cierren y creen riqueza y empleo cuando se supere la crisis sanitaria”, insiste la presidenta de Banco Santander a El País. De ahí el empeño de la entidad en priorizar la creación de puestos de trabajo en la empresa privada, y de colaborar mano a mano con las administraciones y organismos públicos para recuperar cuanto antes la senda del crecimiento.

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