Inditex recupera ventas y deja atrás las pérdidas en el tercer trimestre

El grupo textil gallego facturó 14.085 millones hasta octubre, un 29% menos, y ganó 671 millones una cuarta parte que en el mismo periodo del año pasado

Tienda Zara en Varsovia (Polonia).
Tienda Zara en Varsovia (Polonia).Artur Widak / GETTY

El grupo textil gallego Inditex siguió recuperando ventas en el tercer trimestre y, con ello, enderezando los resultados del ejercicio, dejando atrás las pérdidas con las que cerró la primera mitad del año. Aún así, las cifras aún reflejan el impacto de la pandemia, que ha supuesto una sacudida salvaje para muchos sectores en general y para el comercio textil en particular. En los nueve primeros meses, entre el 1 de febrero y el 31 de octubre, el dueño de Zara o Massimo Dutti facturó 14.085 millones de euros, un 28,9% menos que hace un año, si bien la caída de ventas se redujo al 14% en el tercer trimestre (agosto-octubre). Con ello, la empresa ganó hasta octubre 671 millones (866 en el tercer trimestre), olvidando las pérdidas de 195 millones con que cerró la primera mitad del año. Los resultados no han sido bien recibidos en Bolsa, donde sus acciones caen más de un 2%.

La reapertura de tiendas tras el confinamiento supuso un impulso a las ventas ya en el segundo trimestre, que se ha seguido observando en el tercero. No obstante, según señala la empresa, las restricciones derivadas de la situación sanitaria han seguido afectando: una media del 5% de las tiendas han estado cerradas en el tercer trimestre, y un 88% de ellas han sufrido restricciones (aforos, horarios, etcétera). Pese a ello, afirma Inditex, la venta en tienda “inició una fuerte recuperación”: en agosto, la caída de ventas respecto al mismo mes del año anterior fue del 13%, del 9% en septiembre y del 6% en octubre. Las tiendas se vieron apoyadas por la venta online, que creció un 76% en el periodo.

No obstante, el último tramo del año vuelve a torcerse. Si bien en la primera mitad de octubre se superaron las cifras del año anterior, según Inditex, luego las restricciones de la segunda ola se llevaron por delante el crecimiento. De hecho, anticipa una caída de ventas del 19% en noviembre (con el 21% de las tiendas cerradas) y del 13% en diciembre (actualmente, están cerrados un 8% de los locales, un 10% adicional cierran durante los fines de semana y los nuevos repuntes permiten augurar nuevos cierres).

Con todo ello, el tercer trimestre arrojó unas cifras que van pareciéndose algo a lo que habrían sido de no mediar la pandemia. Las ventas fueron de 6.052 millones, frente a los 7.000 del mismo periodo del año pasado, una caída de ventas del 14% (del 10% sin efecto divisa), mientras que los beneficios ascendieron a 866 millones, un 26% por debajo del año anterior. Cifras que habrían sido nefastas en cualquier otro momento, pero que en este año se consideran muy positivas. “Estos resultados son consecuencia directa de una gestión muy eficiente en todas las áreas de la compañía y de la capacidad diaria para reaccionar y adaptarse a un entorno difícilmente previsible”, afirma el presidente de la compañía, Pablo Isla en un comentario al hilo de los resultados. Los gastos operativos se redujeron un 10% en el periodo, mientras que la empresa asumió gastos extraordinarios derivados de la covid-19 por 135 millones.

Con las cifras del tercer trimestre, Inditex ya pone en verde las cuentas anuales en el ejercicio. Las ventas aún acusan el hundimiento del primer trimestre, que coincidió con el confinamiento. Así, hasta octubre facturó un 28,9% menos —14.085 millones frente a los 19.820 de 2019; hay que remontarse a 2014 para encontrar una cifra inferior—. Inditex subraya que el margen bruto (si bien se redujo en el mismo porcentaje de las ventas) se mantuvo en un robusto 58%, apenas dos décimas de punto menos que un año antes, e incluso que habría sido mayor, del 59,3%, sin el lastre del efecto divisa. La empresa destaca, asimismo, que las operaciones del tercer trimestre le han permitido un flujo de caja muy positivo, alcanzando un máximo histórico de liquidez, de 8.265 millones de euros, un 7% más que un año antes.

Los recortes de gasto operativo, del 17% en los nueve primeros meses, de los que la empresa se felicita —”muestra una gestión muy eficiente de todos los departamentos y áreas de negocio”, dice Inditex—, le permitieron finalmente obtener un beneficio de 671 millones hasta octubre. Es apenas una cuarta parte de los 2.720 millones ganados en 2019, que fue un ejercicio excelente para la empresa, pero suponen dejar atrás las pérdidas que presentaba a mitad del ejercicio, de 195 millones y permiten anticipar que 2020 no será el primer ejercicio con pérdidas del grupo gallego. No obstante, durante la conferencia de analistas, el presidente ejecutivo de Inditex, Pablo Isla, se ha mostrado muy confiado en el futuro, ante el que la empresa está en una posición “muy fuerte” de cara a 2021 y 2022, puesto que es capaz de mantener márgenes y generar caja en un año tan difícil como 2020.

Uno de los factores que ha impulsado al grupo textil, en un año marcado por las restricciones comerciales y en muchos casos el miedo de los consumidores a entrar en las tiendas, ha sido la venta online, que ha crecido en los nueve primeros meses a un ritmo del 75%, manteniendo ese mismo ritmo de crecimiento “muy destacable”, según Isla, incluso tras la reapertura de las tiendas. Inditex subraya, además, que es un canal de venta que no reduce los márgenes y requiere menos intensidad de capital, por lo que Inditex afirma ser líder de este tipo de venta en rentabilidad. Con ello, la compañía espera cerrar el año con ventas de cerca de 6.500 millones de euros. De alcanzarse esa cifra, y con unas ventas similares a las del año pasado en el último cuarto, supondría rondar el 30% de facturación digital, por encima del objetivo del 25% que la empresa se marca para 2022.

Mientras, sigue con su plan de “absorber” puntos de venta (cerrar tiendas de ubicaciones secundarias para concentrarlas en flagships ―literalmente buque insignia en español, se refiere a las tiendas más representativas― en los puntos neurálgicos de las ciudades), un plan que llevará al cierre de unos 1.200 locales entre este año y el que viene. A 31 de octubre, Inditex operaba 7.197 tiendas, 140 menos que tres meses antes y 289 menos que el 31 de octubre de 2019. Todas las cadenas reducen puntos de venta para alcanzar la cifra más baja desde el segundo trimestre de 2016.

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