Crisis del coronavirus

Manifiestos y cartas abiertas al presidente para la reconstrucción

Grupos de economistas y asociaciones empresariales insisten en priorizar la inversión privada y la industria para superar la crisis

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, saluda al presidente de la patronal CEOE, Antonio Garamendi, en el Congreso de los Diputados.
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, saluda al presidente de la patronal CEOE, Antonio Garamendi, en el Congreso de los Diputados.EFE

Cada vez son más frecuentes las reclamaciones al Gobierno para participar en el fondo de reconstrucción y para que la iniciativa privada tenga mayor protagonismo en el Plan de Reconstrucción trazado desde Bruselas y, enlazado, que se potencie la industrialización.

Sin ir más lejos, esta semana, en que se ha conocido un retroceso de la economía no conocido desde la última guerra civil, se han encadenado manifiestos, como el del denominado “grupo dinamizador” encabezado por Andreu Mas Collel; libros, como La Economía Española y la Pandemia (Universidad Nebrija, Civitas y Thomson Reuters), coordinado por José Luis García Delgado y escrito con otros 15 economistas; comunicados de la Cámara de Comercio, la CEOE y diversas organizaciones sectoriales, y cartas al presidente, como la de la plataforma Rehabilitar el Futuro, que forman una treintena de firmas ligadas a la rehabilitación energética.

Las peticiones se agolpan mientras Bruselas exige a los países de la UE que presenten proyectos de alta calidad. A juicio de los expertos, la senda de crecimiento pasa por la empresa privada; pero con libertad de iniciativa y que se eliminen los estorbos que impiden la competencia y las mejoras de productividad. Por eso, proponen aprovechar la crisis para acelerar el tránsito del modelo productivo a la economía verde y digital, como sostienen José María Serrano y Fernando Bécker en el citado libro. Pero existen dos problemas básicos (el limitado potencial de crecimiento, consecuencia de las carencias en formación y una “escasísima” inversión en I+D, y las rigideces institucionales, como las del mercado laboral y la “confusa” regulación de la actividad empresarial) que dificultan cualquier esfuerzo de reindustrialización y de transformación.

Bruselas ha fijado unas áreas primordiales para la recuperación. Entre ellas figura la citada rehabilitación energética de edificios, una especie de actor invisible en el omnipresente sector de la energía; pero que por algo aparece a la altura de la tecnología digital, el 5G o la movilidad. La carta abierta enviada por el sector a Pedro Sánchez considera urgente hacer “de la emergencia climática una emergencia legislativa” con proyectos “de impacto inmediato y de calado”. La plataforma —impulsada por Greenward Partners, sociedad que se creó en 2019 para financiar proyectos verdes, y otras firmas y el apoyo de Ferrovial, FCC y las patronales CNC y Seopan, entre otras— subraya que la eficiencia energética es “la primera fuente de energía sostenible del mundo” y que “en torno a un 30% del potencial se esconde en los edificios”. Y pone en valor sus reivindicaciones: en España, donde el parque inmobiliario es responsable del 40% del consumo de energía final y de un tercio de las emisiones de CO2, aproximadamente el 80% de los edificios es ineficiente en términos energéticos.

Bajo esa premisa, los firmantes apremian al presidente, halagándole por llevar los objetivos de descarbonización “por encima de los exigidos por la UE”, para que impulse el marco legal y los mecanismos para asegurar el despliegue del Pacto Verde Europeo y “atraer un enorme volumen de inversión privada que sólo espera un marco jurídico seguro e incentivador para financiar los proyectos”.

Aunque “no es tan sexy como las renovables o el coche eléctrico” (cita del presidente de la Agencia Internacional de la Energía, el turco Fatih Birol), la plataforma considera que una estrategia de eficiencia energética en la edificación permitiría un ahorro de más de 7.200 millones en la factura energética de los hogares en los próximos 10 años, además de crear más de 51.000 empleos anuales y permitir un aumento del 0,47% del PIB “sólo con la intervención en la envolvente térmica de 1,2 millones de viviendas y en las instalaciones en otras 3,85 millones”.

La carta propone 20 acciones. Además de la creación de mecanismos para la colaboración público-privada, plantea el reconocimiento del carácter de interés general prioritario, un pasaporte energético para agilizar licencias, bonificaciones impositivas, regulación de la hipoteca verde, un sistema de auditoría (ITV energética), ventanillas municipales únicas, programas de capacitación y cualificación laboral, un banco verde especializado en la canalización de fondos públicos y de un fondo de garantías, entre otras medidas.

Los corros

Báñez fomenta la colaboración público-privada. La Fundación CEOE y la Fundación General CSIC han firmado un convenio para fomentar la colaboración público-privada en I+D+i. Ambos organismos han acordado, además, potenciar la transferencia de conocimiento y tecnología entre los centros del CSIC y las empresas asociadas a la patronal, así como la atracción del talento joven investigador y la formación en emprendimiento. Ha sido una de las primeras actuaciones de Fátima Báñez en la organización que preside desde hace tres meses y se produce la misma semana que se ha conocido su incorporación al consejo de administración de Iberdrola México.

Más inversión en infraestructuras. El presidente de Acciona, José Manuel Entrecanales, volvió a pedir la mayor participación privada. “La consecución del 72% de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas requiere de inversiones en infraestructuras”, afirmó en la conferencia Uniting Business LIVE del Pacto Mundial de la ONU, del que es miembro. El empresario jerezano aseguró que “es clave el rápido desarrollo de las infraestructuras necesarias [para cumplir con los ODS] que sustituyan el actual estancamiento de la demanda privada global”.

Marc Puig se resigna al formato virtual. Marc Puig va a presidir su primer congreso como presidente del Instituto de la Empresa Familiar (IEF), que este año llega a su XXIII edición, de forma telemática. Ya la asamblea de su toma de posesión tuvo que adaptarse a este formato con la esperanza de que llegados el 26 y 27 de octubre, cuando se celebra el congreso, las cosas permitieran la presencia. Pero no. Así que se celebrará de forma virtual, con el programa condicionado por las medidas sanitarias e, inevitablemente, centrado en la crisis con el título de La fuerza de la recuperación.

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