Warren Buffett apuesta por la economía japonesa con una inversión de más de 5.000 millones

Berkshire Hathaway, la firma del magnate estadounidense, adquiere participaciones en cinco de las mayores empresas comerciales del país

El inversor Warren Buffett, en una visita a Japón en noviembre de 2011
El inversor Warren Buffett, en una visita a Japón en noviembre de 2011Kim Kyung Hoon / Reuters

Berkshire Hathaway, la firma capitaneada por el famoso magnate Warren Buffett, ha comprado participaciones en cinco de las mayores empresas comerciales de Japón. Berkshire ha adquirido a lo largo del último año alrededor del 5% de Itochu, Marubeni Corporation, Mitsubishi, Mitsui y Sumitomo, según informó el lunes en un comunicado. El valor total de estas inversiones se eleva a más de 6.000 millones de dólares (unos 5.000 millones de euros), un movimiento que supone una de las más cuantiosas incursiones del estadounidense en la tercera economía mundial, que atraviesa una recesión intensa.

Estas operaciones son sorprendentes dado que Buffett había mantenido una postura cautelosa ante el estallido del coronavirus. Ya en julio, no obstante, había aumentado el volumen de su cartera de materias primas por medio de la compra de activos de transmisión y almacenamiento de gas natural de Dominion Energy a cambio de 4.000 millones de dólares (3.300 millones de euros). El sector ha experimentado una etapa de irregularidad, arrastrado por la inestabilidad del precio de las materias primas a medida que las tecnológicas han atraído cada vez más capital, una tendencia que se ha visto acelerada durante la pandemia.

Las empresas niponas a las que Buffett ha echado el guante son actores fundamentales en la industria de energía y materias primas del país, que cotizan por debajo de su valor contable y tienen un rendimiento superior al TOPIX, índice de referencia del parqué tokiota junto al Nikkei 225. Todas ellas, además, son baluartes del mercado nacional con cientos de años de historia, transformadas en las últimas décadas en grandes conglomerados que comprenden muy diversas industrias.

“Estoy encantado de que Berkshire Hathaway participe en el futuro de Japón y en el de las cinco empresas que hemos elegido para invertir”, aseguraba el empresario en el texto. “Estas cinco grandes firmas tienen muchas alianzas comerciales repartidas por todo el mundo y es probable que forjen más. Espero que de cara al futuro haya oportunidades de beneficio mutuo”. Según ha declarado, su plan pasa por mantener las inversiones a largo plazo e incluso podría llegar a elevarlas hasta el 9,9% para cada una de las empresas dependiendo de la evolución de sus cotizaciones.

Buffett, que celebró su 90º cumpleaños el pasado domingo, había visitado el país tras el tsunami y la posterior catástrofe nuclear de Fukushima en 2011, pero apenas había participado del mercado nipón hasta la fecha. Durante sus años de actividad, el estadounidense ha convertido a Berkshire en un gigante valorado en 432.000 millones de dólares (361.000 millones de euros), la octava empresa del mundo por capitalización bursátil al cierre del segundo trimestre de este año.

Esta operación llega en un momento delicado para la economía japonesa. Su producto interior bruto sufrió el trimestre pasado su mayor caída en siete décadas a causa del impacto de la pandemia, la cual ha agravado la recesión del país tras tres trimestres consecutivos en números rojos. A eso se añade un vacío de poder hasta que se resuelva la sucesión del primer ministro Shinzo Abe, quien dimitió el viernes pasado a causa de los mismos problemas de salud que ya en 2007 pusieron punto final a su primer mandato.

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