Stadler anuncia una inversión de 40 millones para convertir Valencia en un centro tecnológico ferroviario

El presidente de la firma de trenes anuncia sus planes en un encuentro de la Cadena SER sobre movilidad con Ábalos, Puig y los dirigentes de Ford, Air Nostrum y Balearia

Salvador Navarro, presidente de la CEV, José Luis Ábalos y Ximo Puig, en el encuentro de la Cadena SER.
Salvador Navarro, presidente de la CEV, José Luis Ábalos y Ximo Puig, en el encuentro de la Cadena SER.Mònica Torres

Se estaba hablando de la importancia de mantener una actitud optimista, aunque realista e inteligente, para afrontar el futuro tras la crisis del coronavirus y sus desastrosas consecuencias. Lo remarcaron el ministro de Movilidad, Transporte y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, y el presidente valenciano, Ximo Puig, además de los representantes del transporte marítimo y del ferrocarril, que se mostraron más proclives que los de la industria del automóvil y la aeronavegación.

Entonces Íñigo Parra, presidente de Stadler Rail Valencia, aprovechó el encuentro sobre movilidad y empresa organizado por la Cadena SER este jueves en Valencia en la sede de la Conferencia Empresarial Valenciana (CEV) para anunciar una inversión de 40 millones y la creación de 500 puestos de trabajo directos en la fábrica que la multinacional suiza tiene en Albuixech. “Stadler ha elegido Valencia para su nuevo centro tecnológico de trenes regionales y cercanías para Norteamérica y Sur de Europa”, dijo. “El alcance definitivo dependerá de la carga de trabajo en el mercado nacional, pero el proyecto supone incorporar a Valencia la tecnología de fabricación de cajas de aluminio”, añadieron fuentes de la firma. Parra señaló que el sector del tren “contribuye decisivamente” en el desarrollo sostenible y ecológico de la sociedad cuyo futuro es verde.

Renfe ha iniciado su programa de renovación de flota, valorado en 5.100 millones de euros, de los cuales la parte del león se la lleva el suministro de 211 trenes de Cercanías con 2.270 millones. Stadler opta a la adjudicación de ese contrato, al igual que CAF, Alstom y Talgo.

Adolf Utor, presidente de Balearia, también quiso lanzar un mensaje positivo tras la parálisis del confinamiento que en el caso de la empresa naviera emplazada en Dénia fue parcial dado que continuó trabajando en el trasporte de mercancías entre la península y las islas españolas. La empresa ha salido fortalecida. La incertidumbre se ha traducido en un enorme grado de compromiso de los trabajadores. Y la digitalización se ha acelerado, no solo por el trabajo interno telemático, sino también por la duplicación de la compra de billetes online. Nos salvará la competitividad, junto a una combustible más sostenible y barato”, añadió. Utor dijo preferir hablar de remontada más que de desescalada.

“En nuestro sector no soy tan optimista”, explicó Carlos Bertomeu, presidente de Air Nostrum. “El sector está muy afectado. No debemos olvidar que este país estaba acostumbrado a contar entre 60 y 80 millones de turistas [al año] y ahora eso no está. Eso afectará al tamaño de las compañías”. Al menos se están recuperando ya los vuelos internos entre las comunidades autónomas y las conversaciones con las diferentes administraciones son fluidas, matizó. Air Nostrum está esperando como agua de mayor a que se reactiven los vuelos internacionales de Iberia en el hub de Madrid porque la compañía valenciana los alimenta desde diferentes puntos de España.

El presidente de Ford España, Jesús Alonso, se declaró “optimista”. “Continuamos con nuestras inversiones, en el camino de la electrificación, en dos meses abriremos una planta de baterías. A la vez el Gobierno ha aprobado un plan renove importante para dar moral y confianza: es un buen momento para cambiarse el coche”, afirmó. Alonso propuso cambiar aspectos de la fiscalidad del automóvil, renovar el parque y desincentivar los coches antiguos, muy contaminantes, para favorecer la industria nacional.

El moderador del encuentro, el director de la SER en la Comunidad Valenciana, Bernardo Guzmán, le preguntó entonces si podía garantizar la continuidad de la planta de Ford en Almussafes. “Tenemos una relación extraordinaria con la comunidad en que estamos que estamos. Desde el punto de vista del fabricante siento que tenemos también un diálogo muy nutrido con el Gobierno. El próximo año va ser muy importante por lo que está pasando. No todos los países han reaccionado igual. Se tendrán que tomar medida y decisiones dependiendo de cómo vayan reaccionando cada Gobierno. Siendo español, tengo que apostar por Almussafes”. Dio a entender que la decisión no dependía de él.

Previamente todos los dirigentes empresariales habían destacado la prontitud de los avales del ICO con el estallido de la pandemia y el posterior confinamiento para lograr liquidez y evitar el desplome de las empresas, así como la negociación de los ERTES para mantener los puestos de trabajo. Ahora empieza una nueva etapa con augurios económicos y sociales muy fúnebres, incluso sin contar con un rebrote masivo de la covi-19.

El ministro socialista recordó en la intervención inicial la “tremenda presión” vivida en los últimos cuatro meses: “Hemos pasado días que no se lo deseo a nadie. Pero también hemos sentido la importancia del Estado, su capacidad para dar respuesta, el valor de lo público, y el valor fundamental de la responsabilidad”. Aludió a las medidas implementadas por el Gobierno que han sido bien recibidas e incidió en que la liberación de la AP-7, “un hito”, ha ahorrado a los valencianos 280 millones. Además, destacó las grandes posibilidades de captación de recursos de proyecto públicos y privados gracias al plan europeo de reconstrucción que se está debatiendo y crítico “la polémica estéril” de la oposición para impedir que lleguen esas ayudas a España.

Por último, el presidente valenciano del PSPV-PSOE ponderó el “optimismo inteligente” revelado a lo largo del encuentro, al tiempo que defendía el motor público del Estado. “El keynesianismo deviene exigencia global. Europa responde mejor que en el pasado”, dijo en alusión a la crisis de 2008. Recordó que desde Valencia se pidió un Plan Marshall para Europa tras el confinamiento y “Pedro [Sánchez] lo ha conseguido”. “Todo el mundo habla mal de los políticos. Pero va a haber un plan de reconstrucción europeo”, destacó. “Se ha roto el cliché seudosoviético de la intervención del capital púbico en las empresas. Es fundamental mantener las empresas tractoras. Ford representa y su cluster representan el 10% del PIB valenciano”.

Acabó subrayando el valor fundamental de la corresponsabilidad y reivindicando a un historiador alicantino sobre una frase muy repetida: “Fue Rafael Altamira, y no [John F.] Kennedy, que era más guapo, el primero que dijo aquello de qué es lo que nosotros podemos hacer por nuestro país”.

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