Sin perdón

Las crisis de deuda soberana se han saldado mayoritariamente con reestructuraciones. Ahora los bancos centrales deberían comprarla y dejarla en su balance para siempre

Los líderes del G7, durante la reunión que celebraron el pasado agosto en Biarritz (Francia).
Los líderes del G7, durante la reunión que celebraron el pasado agosto en Biarritz (Francia).dpa/picture alliance via Getty I

Hace unos días, los ministros de los países ricos que forman el G7 acordaron una moratoria de la deuda para los 76 países más pobres del planeta. Se trata de ayudar a los más vulnerables para que combatan al coronavirus con todos sus recursos. Sobre la mesa, 20.000 millones de dólares de los 32.000 que tienen que pagar. Parece mucho, pero representa una ínfima parte de los 34 billones de dólares a que ascendió el PIB de los siete ricos en 2019. ¿Debe seguir el G7 adelante y declarar la moratoria? ¿No sería mejor perdonar la deuda o, al menos, reestructurarla? O los deudores, ¿deberían no pagar...