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Las autocaravanas son para el verano

Las matriculaciones crecieron un 22% en 2018 y cerraron el primer semestre con fuertes alzas. El sector se sacude la crisis que afectó de lleno a las ventas hasta 2014

El 80% del parque de alquiler español se reservó antes del inicio del verano. 
El 80% del parque de alquiler español se reservó antes del inicio del verano. 

Integral, perfilada, capuchina, camper… Las furgonetas equipadas para vivir dentro de ellas llegan con las vacaciones. Unas 55.000 autocaravanas nacionales y 150.000 extranjeras recorren estos días España, según estimaciones del sector, buscando una playa o un bosque al pie de la montaña para disfrutar de días de descanso distintos, aunque no necesariamente más económicos. La opción de recorrer el mundo con la casa a cuestas convence a cada vez más personas y las matriculaciones muestran cifras que hace tiempo no se veían. En junio superaron las mil unidades, según los datos recogidos de la DGT por la patronal Aseicar: ha sido el mejor junio de la última década. En abril también se rebasaron los mil vehículos. El año pasado ya se adelantaba la buena racha, con crecimientos del 22%: se vendieron 7.056 autocaravanas frente a las 5.782 del año anterior o las escasas 3.650 de 2016. Lejos quedan los peores periodos de la crisis, cuando ni siquiera se matriculaban 1.500 al año (ocurrió de 2012 a 2014). “Las cifras son claras, la presencia social del caravaning va en aumento”, resume su portavoz, Raúl Vaquero. Los nuevos vientos alcanzan todos los rincones: particulares, alquiladores, caravanas y rematricu­laciones (vehículos transformados y homologados). “El mercado ha dado la vuelta. Estamos creciendo incluso en caravanas, un segmento que creíamos que declinaba sin remedio”, abunda Vaquero.

Las autocaravanas son para el verano

Las camper, furgonetas más pequeñas y compactas, parecidas a los turismos en la conducción y normalmente utilizadas por parejas o personas solas, conquistan a cada vez más jóvenes y representan ya el 20% de las nuevas compras cuando antes ni siquiera arañaban un 10%. Y eso que no son baratas. La California de Volkswagen (el mes pasado se matricularon 25), heredera de la mítica T1, cuesta en su modelo básico, el Beach, 37.870 euros. Inspirado en el original, que acaba de cumplir 30 años, permite cientos de combinaciones: ducha exterior, techo elevable automático o asistente a la conducción son solo algunos avances. Otras marcas como ­Nissan tienen también modelos camperizados.

Gasto medio

La afición es, en cualquier caso, un pequeño lujo y no tanto una forma barata de conocer nuevos destinos. El gasto medio realizado por los usuarios de caravanas encuestados por Cetelem en un estudio publicado el pasado marzo asciende a 38.877 euros, de 1.228 para los que alquilan ocasionalmente este tipo de vehículos. En cuanto a los fabricantes, es un territorio de actores pequeños con grandes grupos detrás, desde los nacionales Benimar (integrado en el grupo Trigano), Across o Ilusion hasta los grupos alemanes como Hymer Capron o los italianos McLouis o Roller Team, por citar algunos ejemplos. La horquilla de precios es difícil que baje de 55.000 euros por un vehículo nuevo. Por eso hay quien opta por compartir. Le pasó a Héctor Olea, que se acaba de comprar una Fiat Ducato Sun­ligth con un amigo: “Era una ilusión que teníamos desde hace mucho, pero, como son tan caras, nunca pudimos cumplirlo hasta que apareció un tercero que nos propuso comprarla entre los tres y así compartir los gastos y el precio juntos”. Su idea es utilizarla para disfrutar del tiempo libre y quizás en el futuro “alquilarla a conocidos para reducir los gastos”.

¿Un lujo limpio?

La bonita estampa de una autocaravana al borde de un lago quizá no se ajuste a los cada vez más saturados destinos veraniegos ni a la imagen de limpieza que, en general, contradicen las emisiones de los motores, sobre todo en los modelos más antiguos y contaminantes. La norma Euro 6 ya está plenamente en vigor para las autocaravanas nuevas, pero el problema, destacan en Aseicar, está en las antiguas. “Europa ha utilizado a España como basurero”, según Vaquero. “Muchas furgonetas que llegan aquí tienen emisiones tremendas. Pedimos filtros antes de rematricularlas”.

Tampoco es un sector ajeno a la explosión digital. A las webs de usuarios sin ánimo de lucro (como furgovw.org) se suman ahora cientos de plataformas de todo tipo, desde las utilizadas para buscar lugar para dormir (­park4night) hasta el alquiler de vehículos entre particulares, a la manera de ­Airbnb con las casas turísticas. Cristina Ventosa, de la web Yescapa, dice que en su caso tienen anunciados 6.500 vehícu­los en toda Europa, de los cuales 1.200 se encuentran en España. “En 2017 contábamos con 350 vehículos, por lo que hemos triplicado la flota desde entonces”. Cree en esa buena salud del sector. “No solo por parte de particulares, vemos cada vez más pequeñas empresas que se desarrollan a través de nuestra plataforma. La creación de la oferta responde a una demanda también creciente”. Y habla de una horquilla de precios de entre 60 euros diarios a 130 (sin incluir seguro específico ni gasolina). “Antes vendíamos que esta forma de viaje era más económica, pero hoy el mensaje es que puedes viajar de una forma diferente, no es low cost”, admite.

En Aseicar dicen que en los últimos dos meses se han reservado el 80% de los vehículos disponibles para este verano, pero alertan de que el boom tiene su lado negativo “con la proliferación de pseudoprofesionales que nacen en estas fechas ‘para hacer el verano’. Recomendamos acudir a establecimientos oficiales donde podamos comparar diferentes autocaravanas de su flota en función de las personas que vayan a viajar, porque son vehículos modernos actualizados, perfectamente revisados, con la documentación en regla y el seguro específico para alquiler”, dice Vaquero.

Las empresas suelen tener precios algo más altos, pero ofrecen garantías y vehículos con pocos años de antigüedad, además de servicios que van desde GPS hasta portabicicletas, entregas fuera de horario, ropa de cama, botellas de gas o productos químicos para el baño. “Hay empresas que hasta organizan rutas, incluso a nivel europeo, para largas estancias o fines de semana”, apoya Josep Antoni Llopart, director del Salón del Caravaning de Barcelona. También apunta al creciente mundo overland, con camperizaciones 4×4 para añadir un punto

 

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