Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Contenido patrocinado
TRANSFORMACIÓN DIGITAL

Cuando el cliente toma el poder

La implantación de la normativa europea PSD2 cambiará la relación entre usuarios y entidades. La empresa alemana Next Digital Banking (NDGIT) ofrece soluciones para un nuevo entorno disruptivo

Oliver Dlugosch, CEO y fundador de NDGIT, que está a punto de entrar en España.
Oliver Dlugosch, CEO y fundador de NDGIT, que está a punto de entrar en España.

La transformación digital en el sector bancario está a punto de dar un paso más y el motivo lo encontramos en la nueva normativa europea PSD2 (siglas en inglés de Payment Service Directive, directiva de servicios de pago). Aunque fue aprobada a principios de 2018, entró en vigor el pasado mes de enero y será a partir de septiembre cuando los bancos deban adaptarse a ella de manera obligatoria.

Hasta ahora, las terceras empresas (TTP) tenían complicado entrar en el mercado de pagos, al existir numerosas barreras que les impedían ofrecer sus soluciones a gran escala en los distintos Estados miembros. El objetivo que la Unión Europea (UE) persigue con esta nueva directiva es impulsar la competencia, la transparencia y la innovación del sector financiero, permitiendo la actuación de terceros que faciliten la experiencia del cliente y garanticen la seguridad del sistema.

De este modo, la UE busca armonizar las condiciones en las que los proveedores de servicios de pago operan en los países miembros. Pero su verdadera relevancia reside en que, a partir de su puesta en marcha, los bancos deberán poner a disposición de terceros los datos y cuentas de sus clientes. Siempre y cuando estos den el consentimiento, porque a partir de ahora los clientes son dueños de su propia información dando lugar al concepto de arquitectura abierta u open banking.

Para poder llevar a cabo esta comunicación de datos entre el banco y la TTP es necesario un software puente o, en sus siglas en inglés, una API (Application Programming Interface). Por esa razón, explica Oliver Dlugosch, CEO y fundador de Next Digital Banking (NDGIT), “los bancos están buscando plataformas de API preconfiguradas, maduras y bien probadas que ofrezcan una conexión segura de AISP (Proveedores de Servicios de Información de Cuenta), socios de PISP (Proveedores de Servicios de Iniciación de Pagos) y consultores de terceros, así como informes automatizados para ayudarles a allanar el camino y administrar recursos”. Según el financiero alemán, para los bancos es importante que el software no solo permita la implementación de la directiva europea a los estándares locales, sino que también simplifique y acelere sus estrategias de acceso al mercado.

La compañía germana que, asegura, es capaz de implementar su software en 60 días hábiles, ha encontrado precisamente en esta necesidad su fuente de expansión. Muestra de ello son sus tasas de crecimiento. Solo en 2018 consiguió cuadriplicar sus ingresos por licencias y agregó 20 nuevos bancos como clientes, entre los que se encuentran el suizo UBS o el portugués BNI. “La creciente digitalización de las entidades financieras, impulsada por un cambio en el comportamiento de los clientes y la regulación europea PSD2, ha sido un tremendo motor de crecimiento para NDGIT”, reconoce Dlugosch. Según él, son estos datos los les que colocan como una de las fintech B2B de más rápido crecimiento de Europa. Una evolución que ha empujado a la empresa, ya presente en Alemania, Reino Unido, Suiza y Polonia, a expandirse y a abrir oficinas en Francia y España próximamente.

“Los bancos han entendido que tienen que cambiar y ser agresivos si quieren competir con los nuevos jugadores digitales”, asegura Dlugosch. Y, en este sentido, presume: “La plataforma de banca abierta de NDGIT se ha convertido en una herramienta fundamental para las entidades que desean seguir adelante”.

Operaciones más seguras

En el camino hacia la libertad del cliente, uno de los retos más importantes se encuentra en la seguridad. Es primordial que los usuarios tengan siempre el control de su información y puedan elegir cómo operar. Los legisladores son muy conscientes de que cualquier aumento en la libertad de servicio no debe realizarse a expensas de la protección del cliente y, por ello, se ha puesto en marcha la autenticación de dos factores.

Por un lado, están los métodos de autenticación personal que pueden basarse en el conocimiento, algo que solo el usuario sabe, como un número PIN o una contraseña; o puede venir de la inherencia, algo que el usuario es; por ejemplo, la huella dactilar, el escaneo del iris o el reconocimiento de voz. Y, por otro, todas las transacciones deben utilizar un código de identificación único que vincule dinámicamente la transacción entre una cantidad exacta y un beneficiario específico. Cada elemento debe ser independiente para evitar comprometerse entre sí, y debe mantener la confidencialidad de los datos del usuario en todo momento.

“Antes de que puedan implementar nuevas estrategias de banca digital, las entidades deberán invertir en capas de microservicio para orquestar nuevos canales digitales, integrarse con los requisitos de la interfaz moderna y brindar seguridad a través de un ecosistema más conectado”, afirma Oliver Dlugosch. “La autenticación de dos factores es obligatoria y muchas aplicaciones requerirán más de dos controles de seguridad para proteger a los clientes, comerciantes y bancos de los estafadores”, concluye.

Un gran desconocido

Tras la normativa PSD2 la próxima revolución financiera viene de la mano del open banking. Este innovador modelo se caracteriza por impulsar nuevas tecnologías que harán más fácil que nunca contratar un servicio bancario y a precios más competitivos.

Sin embargo, a pesar de sus supuestas ventajas, de momento no ha habido una demanda activa por este tipo de productos. Según un informe de PwC y el Open Data Instituto, en Reino Unido, uno de los países con mayor desarrollo fintech, solo el 18% de los clientes conocen el open banking. Aun así, mientras las entidades siguen descubriéndolo, la materialización del concepto presenta enormes oportunidades de crecimiento y despliegue de innovación para el ecosistema fintech.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información