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La ASEAN se acerca a China e India ante el proteccionismo de Trump

La región, histórica aliada tanto de China como de EEUU, manifiesta su preocupación por las tensiones comerciales en una cumbre en Singapur

Participantes en la cumbre de la ASEAN en Singapur.
Participantes en la cumbre de la ASEAN en Singapur. REUTERS

Las naciones del sudeste asiático han dado un paso al frente. Preocupadas por las consecuencias que una guerra tarifaria entre China y Estados Unidos tendrían en la región, han decidido apostar por las potencias vecinas para asegurar su crecimiento. El primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, urgió a concluir este año las negociaciones para la Asociación Económica Integral Regional (RCEP), un tratado de libre comercio propuesto por China que también incluye a India, durante la cumbre de líderes de la ASEAN que se celebra en la ciudad-estado asiática.

Aunque el mensaje sea novedoso por parte de una región que lleva décadas jugando a la equidistancia entre las dos mayores economías mundiales, la realidad lleva tiempo imponiéndose. China es el principal socio comercial de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), llegando a cifras récord en 2017, cuando se superaron los 500.000 millones de dólares en intercambios entre ambas partes. “El equilibrio estratégico global está girando, del mismo modo que el regional. Nuevos poderes, incluidos China e India, están creciendo en fuerza e influencia. Esto ha brindado nuevas oportunidades para los miembros de la ASEAN mientras expandimos nuestra cooperación con ellos”, subrayó el primer ministro de Singapur, que ocupa este año la presidencia de la organización, en la rueda de prensa que ofreció al cierre de la cumbre.

“No obstante, esta situación también requiere de destreza política y hábil diplomacia para mantener nuestra amistad con todos los poderes, los viejos y los nuevos”, añadió Lee en tono conciliador.

Sin aludir primero a Estados Unidos, con el que Singapur mantiene una relación estrecha, sobre todo en el ámbito de seguridad, Lee advirtió que “la deriva contraria al libre comercio en algunos países”, así como “las recientes tensiones entre EE.UU. y China –que han propuesto tarifas de 50.000 millones de dólares sobre productos del contrario- son serias preocupaciones para la región”. Tras un par de días de reuniones entre los líderes de la ASEAN (formada por Myanmar, Brunéi, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Singapur, Tailandia y Vietnam), el líder singapurense anticipó que, frente a este escenario, se ha hecho más urgente avanzar en las negociaciones del RCEP y concluirlas antes de que acabe el año.

El RCEP fue planteado por China por primera vez en 2012, en principio en respuesta al Tratado Transpacífico (TPP) que entonces promovía EE.UU. y que dejaba a Pekín excluido, e incluye a toda la ASEAN más China, Japón, Australia, India, Corea del Sur y Nueva Zelanda, alrededor del 40 por ciento del comercio internacional. Precisamente, la decisión de Donald Trump de sacar a EE.UU. del TPP, rebautizado como CPTPP por 11 países de la cuenca del Pacífico -entre ellos Singapur, Brunéi, Malasia y Vietnam-, ha hecho más apremiante, según Lee, rescatar también la propuesta china para revigorizar el comercio multilateral de una región aún muy dependiente de él.

“El hecho de que no tengamos el TPP, sino el CPTPP, hace más urgente que procedamos con esto (el RCEP), como señal de que los países de Asia Pacífico están presionando por la liberalización comercial y están comprometidos con ella”, subrayó Lee. El primer ministro singapurense quiso descartar la posibilidad de impulsar el RCEP sin India, que ha mostrado reticencias acerca de la liberalización de bienes y servicios sin que ésta se traduzca en una libre circulación de personas entre los países involucrados.

“Con menos miembros sería más fácil lograr un acuerdo, pero hay un motivo por el que se planteó de esta forma, y es porque queremos mantener a todos los participantes juntos”, resolvió Lee.

El impulso del RCEP juega muy a favor de los intereses de Pekín, que ya saboreó su consolidación como gran socio comercial regional tras la retirada de EE.UU. del TPP. Un logro doble si India, que mantiene una complicada relación con China, acaba aparcando sus dudas y da el espaldarazo al acuerdo comercial; de ser así, el proyecto “Indo-Pacífico abierto y libre” que EE.UU. promueve para contrarrestar la influencia de Pekín en la región se vería seriamente dañado. China e India intentaron limar asperezas durante una cumbre informal celebrada el viernes en la ciudad china de Wuhan entre los líderes de sendos países, Xi Jinping y Narendra Modi.

Al margen del RCEP, Lee hizo hoy un llamamiento a “centralizar” el bloque, creado en 1967, para preservar su fortaleza y futuro. Ir por separado, dijo, “haría a la ASEAN menos relevante no solo para sus miembros, sino para sus socios y otras potencias”. Los líderes del grupo, salvo el primer ministro malasio, Najib Razak, ausente en la cumbre debido a la proximidad de las elecciones nacionales, y Aung San Suu Kyi, que delegó en el recién nombrado presidente de Myanmar, Win Myint, mostraron también su apoyo a los recientes avances de paz en la península coreana y se comprometieron en impulsar las negociaciones con Pekín sobre un código de conducta en el mar de China Meridional, entre otros asuntos.