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Mis finanzas las gestiona un robot despojado de sentimientos

Accurate ofrece soluciones de inteligencia artificial para invertir a base de probabilidades y del rastreo de patrones

Narciso Vega, director de inversiones de Accurate
Narciso Vega, director de inversiones de Accurate

En la oficina de Accurate en Madrid se dan cita profesionales con un perfil muy variado: economistas, actuarios, programadores, ingenieros... El objetivo de esta mezcla es buscar un equilibrio entre la gestión financiera y la tecnología aplicada a los mercados (fintech). Y el resultado son soluciones de inteligencia artificial basadas en probabilidades y en el rastreo de patrones de comportamiento entre las diferentes clases de activos para obtener rentabilidades en las carteras de sus clientes.

El punto de partida de los fundadores de esta empresa de asesoramiento financiero (Eafi) —profesionales con casi 20 años de experiencia en firmas con Merrill Lynch, Deloitte, BBVA o Santander— es que los robots son más eficientes que el ser humano a la hora de invertir. “Las máquinas no tienen sesgo. Eso es muy importante porque los mercados financieros no están hechos para las emociones. Las personas no pueden evitar que la euforia o el pánico, o incluso el ego, les afecten en su toma de decisiones de trading”, argumenta Narciso Vega, el responsable de inversiones de Accurate.

La firma está registrada como Eafi en la CNMV y asesora un patrimonio de 300 millones de dólares

La inteligencia artificial aplicada al mercado lo basa todo en el método y sus apóstoles creen que es un sistema complementario al tradicional o value donde es el gestor quien, basándose en una serie de ratios bursátiles y económicos, confecciona la cartera. “Lo que nosotros hacemos no es nuevo, lleva más de 30 años aplicándose. Lo que ocurre es que los avances tecnológicos de los últimos años permiten que lo hagamos de una manera mucho más eficiente”, dice Vega. En este sentido, se sienten herederos de James Simons, el matemático que agitó la Bolsa con el uso de algoritmos y que ahora, con su firma Renaissance Technologies, es el gestor mejor pagado del mundo.

Accurate lleva registrada como Eafi en la CNMV desde 2013, aunque como marca echaron a andar en 2008. En los 10 años transcurridos desde entonces, aseguran que sus sistemas acumulan una rentabilidad media anual del 15%. “Nuestro objetivo es más que batir al mercado. Creo que aportamos dos cosas muy importantes, más difíciles de encontrar ahora mismo que la rentabilidad en sí misma. En primer lugar, nuestro sistema está descorrelacionado con el mercado, es decir, busca ganar dinero en cualquier entorno, bajista o alcista. Además, mejoramos las carteras de los clientes, las estabilizamos, porque no nos parecemos al resto de estrategias”, subraya el director de inversiones.

“Las personas no pueden evitar que la euforia, el ego o el pánico afecten a sus decisiones”

Accurate asesora un patrimonio superior a los 300 millones de dólares, en su mayoría de inversores institucionales o grandes fortunas, aunque también trabajan con clientes individuales catalogados como profesionales (inversión mínima entre 25.000 y 50.000 euros). “No podemos asesorar al minorista porque los activos que usamos son calificados de complejos por el supervisor, por lo que se necesitaría pasar un test de idoneidad”.

Búsqueda de liquidez

El sistema de inteligencia artificial desarrollado por Accurate se basa en el reconocimiento de patrones para establecer cuál es la probabilidad de que un activo se comporte de una determinada manera en el futuro. “El universo de activos con el que trabajamos está entre lo más líquido a nivel mundial. En renta variable hacemos futuros sobre índices del S&P, Nasdaq, Euro Stoxx y Dax, lo que nos proporciona gran diversificación. Además, para dotar de mayor eficiencia a nuestra estrategia usamos futuros”, indica Vega.

Al tratarse de una Eafi, Accuret no puede gestionar carteras. Por eso, han desarrollado un sistema de asesoramiento customizado a la medida de cada cliente que denominan gestión de activos 2.0: “Nuestro algoritmo es como un motor que se puede enganchar a cualquier vehículo de inversión, adaptándolo a los objetivos de rentabilidad y riesgo del cliente. En este sentido, lo que tenemos ahora es un sistema de cuentas gestionadas. El cliente tiene su propia cuenta, nosotros no tocamos su dinero, y es el responsable de la ejecución de los sistemas automáticos de negociación que le proporcionamos. Además, estamos trabajando en un fondo cotizado de retorno absoluto”, concluye Vega.