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Bruselas destina 600 millones a la interconexión por el Golfo de Vizcaya

La UE financiará un tramo submarino de 280 kilómetros que incorpora soluciones tecnológicas para abrir una ruta en la fosa de Capbreton y el tramo terrestre francés

Bruselas destina 600 millones a la interconexión por el Golfo de Vizcaya

Bruselas anuncia este jueves una inversión de casi 900 millones de euros en infraestructuras energéticas limpias. La estrella de ese paquete es la esperada interconexión entre España y Francia por el Golfo de Vizcaya: la Comisión Europea destinará 578 millones de euros, la subvención más elevada concedida hasta ahora por el denominado Connecting Europe (Mecanismo Conectar Europa), según un documento al que ha tenido acceso este diario. Se trata de un tramo submarino de 280 kilómetros de longitud, que incorpora soluciones tecnológicas para abrir una ruta a lo largo de la fosa de Capbreton y el tramo terrestre francés.

Francia ha retrasado reiteradamente las interconexiones con España, a pesar de las advertencias del brazo ejecutivo de la Unión Europea (UE). La última crisis del gas ruso, sin embargo, desatascó la situación e impuso mucha más presión sobre París. Bruselas estima que ese proyecto permitirá una mayor integración de la península ibérica en el mercado interior de la electricidad: el nuevo enlace prácticamente duplica la capacidad de interconexión, que pasará de 3.800 MW a unos 5.000 MW y aproximará a España al objetivo de interconexión del 10%, frente al actual 6%.

La Comisión pone el énfasis en aumentar la seguridad del suministro en Europa, poner fin a la dependencia de los proveedores únicos y permitir que las energías renovables sigan ganando peso para cumplir el Acuerdo de París: el objetivo de la interconexión por el Golfo de Vizcaya es también contribuir a la transición hacia las energías limpias.

Bruselas ha seleccionado un total de 17 proyectos. Junto con el hispanofrancés, destacan SuedOstLink, un proyecto alemán con 580 kilómetros de cables de alta tensión subterráneos, una línea eléctrica en Rumanía o la introducción del gas natural en Chipre, además de un interconector —también de gas— entre Malta e Italia y otro proyecto entre Francia y España.

El mecanismo Connecting Europe está dotado con 5.000 millones de euros para infraestructuras energéticas en el periodo 2014-2020. Ha gastado 1.720 millones en un centenar de proyectos hasta el año pasado. Y siempre tuvo en la interconexión España-Francia por el Golfo de Vizcaya uno de sus proyectos estrella, entre Bubnezais (Aquitania) y Gatica (Euskadi) y promovido por la compañía francesa RTE y el grupo español Red Eléctrica. La fecha de conclusión está prevista para 2025, y el objetivo declarado es “incentivar la inversión en fuentes de energía renovable para cumplir con los objetivos relacionados con el cambio climático”, según la documentación del brazo ejecutivo de la Unión.

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