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La venta de coches crece al menor ritmo en cuatro años

En diciembre se matricularon 102.943 unidades, lo que supone un aumento del 6,2% sobre el mismo mes del año anterior

Si el mercado laboral crece a un ritmo alto, el de automóviles no se queda atrás. 2017 acabó con 1,23 millones de coches matriculados, un 7,7% más que el año anterior. Esta subida es menor que las de los tres años precedentes, que llegaron a superar con holgura los dos dígitos. La mejora del ejercicio que acaba de finalizar se debe, sobre todo, al tirón de ventas entre las empresas y las firmas de alquiler, que aumentaron al 12,8% y el 9,2%, respectivamente. Entre los particulares, la mejora quedó lejos de estos guarismos la subir un 4,4%.

Un concesionario de Volkswagen en Barcelona.

El mercado de automóviles español es un buen indicador —otro— para hacerse una idea de la profundidad de la crisis. También sirve para ejemplificar el vigor de la recuperación y, pese a eso, lo que está costando recuperar los niveles previos a las dos recesiones encadenadas. Las ventas cayeron al nivel mínimo en 2012, cuando se matricularon algo menos de 700.000 turismos y todoterrenos; desde entonces, están creciendo. No obstante, los más de 1,23 millones de vehículos vendidos en 2017 todavía están muy lejos de los casi 1.615.000 de 2007. Ni tres años con incrementos de ventas superiores al 10% (2014, 2015 y 2016), incluso uno de ellos con más del 20% (2015), han enjugado esa brecha.

Durante los 12 meses de 2017 se ha aflojado algo el ritmo por lo que la mejora ha quedado en el 7,7%, según los datos que Anfac, Ganvam y Faconauto, tres patronales del sector, han divulgado.

La venta de coches crece al menor ritmo en cuatro años

En diciembre las ventas llegaron a 102.943 unidades, lo que supone un aumento del 6,2% sobre el mismo mes del año precedente. “Es algo destacable, que no se producía desde 2007”, destacó Adolfo Randulfe, portavoz de Anfac, la asociación que agrupa a los fabricantes. “Con todo, y siendo un año positivo, estaríamos todavía un 23,5% por debajo de las cifras alcanzadas por el mercado antes de la crisis”, continuó.

Esta recuperación debe mucho en los últimos dos ejercicios al tirón de las matriculaciones entre las empresas y las compañías de alquiler de vehículos, con aumentos del 12,8% y del 9,2%, respectivamente. Gracias a esta evolución, relacionada con la euforia que se vive en el sector turístico, ambos canales han ganado algo de protagonismo en el mercado hasta suponer casi la mitad del mercado.

La subida fue menor entre los particulares, como ya sucediera en 2016. Esto llevó a la asociación de vendedores, Ganvam, a reclamar ayudas para la compra de coches nuevos y el achatarramiento de los viejos: “El propósito de año nuevo debe ser articular las medidas que incentiven el rejuvenecimiento del parque, [...] configurar planes que permitan la retirada de la circulación de los vehículos más viejos y contaminantes”.

En la misma línea, se expresaron desde Faconauto, la asociación de los concesionarios. “Con este nivel de matriculaciones, la necesaria renovación no se producirá, a no ser que empiecen a tomarse ya medidas sostenidas en el tiempo”. El portavoz de esta asociación, Raúl Morales, esbozó, además, la previsión de que este año habrá “un repunte muy ligero de las matriculaciones”.

La venta de coches crece al menor ritmo en cuatro años

Una posible explicación a esta ralentización de las ventas en este canal puede ser que el consumo se está frenando. Durante una crisis, las familias suelen aplazar las compras de bienes de consumo duradero por el incremento del paro, el riesgo de perder el empleo y la incertidumbre. Una vez se superan las dificultades, también es habitual que las familias se decidan a dar ese paso que habían aplazado. Esta tesis explicaría buena parte de los grandes aumentos en las ventas de coches (bienes de consumo duraderos) en los años precedentes por la recuperación. Y también aclararía que, una vez acabada esa demanda, ahora el mercado se va normalizando.