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La tensión multiplica por seis la petición de liquidez de los bancos al BCE

El Banco Central recibió solicitudes de efectivo por 21.300 millones

Un hombre saca euros de un cajero automático.
Un hombre saca euros de un cajero automático. EFE

La situación política sigue impactando de lleno en los bancos, sobre todo los que, como CaixaBank y Sabadell, hasta hace unos días tenían la sede en Cataluña. La prueba de esta tensión se reflejó este martes pasado en la subasta semanal del Banco Central Europeo (BCE), que recibió peticiones por parte de los bancos de la Zona euro por valor de 21.343 millones de euros. La cifra supone 5,6 veces más que la semana anterior, cuando se solicitó efectivo por valor de 3.240 millones de euros.

No se puede saber qué bancos han pedido tanto dinero porque las peticiones son ciegas, “pero todo parece indicar que son los dos bancos catalanes”, afirman expertos españoles del mercado. “El resto de entidades no están pidiendo dinero porque sobra con lo que entra de los depósitos, y en Europa no debería haber cambios frente a la tendencia de las últimas semanas”, añaden. Según datos oficiales, hubo 33 bancos que realizaron petición de dinero aunque se desconoce en qué cuantía.

Estos datos supondrían que los responsables bancarios creen que podrían continuar las retiradas de efectivo pese al traslado de las sedes de ambas entidades fuera de Cataluña por la incertidumbre ante el desafío independentista. “El dato de la subasta refleja una forma de acopiar liquidez por adelantado por lo que está pasando y para lo que pueda pasar en los próximos 15 días”, apuntan los expertos del mercado monetario.

Confianza de las agencias de calificación

Pese a la tensión de liquidez que viven algunas entidades, lo cierto es que las agencias de calificación crediticia, como Standard & Poor´s y Moody´s, han emitido comunicados en los que mantiene la nota de los bancos españoles a pesar del incremento del riesgo por la escalada de tensión en Cataluña.

S&P se refiere a los bancos catalanes Sabadell y CaixaBank que han decidido trasladar su sede social de Cataluña a Alicante y Valencia, respectivamente. “Pensamos que los bancos están generalmente bien equipados para manejar las preocupaciones de los clientes y ofrecer soluciones para garantizar la estabilidad del negocio y retener a los clientes, por ejemplo, reordenar negocios fuera de Cataluña”, asegura la nota en referencia a los últimos cambios de domicilio social.

S&P considera que Cataluña seguirá formando parte de España y confía en que los bancos nacionales serán capaces de gestionar los desafíos de que surgen a raíz del aumento de los riesgos políticos, dos factores a los que la calificadora de crédito atribuye su decisión.