El Banco de México inicia con éxito su plan de coberturas frente al dólar

La demanda de la banca supera los 2.000 millones de dólares, más del doble de lo subastado este lunes por el instituto emisor

El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, la semana pasada.
El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, la semana pasada.M. Guzmán (EFE)

Buena recepción del mercado a la subasta cambiaria del Banco de México. El instituto emisor del país norteamericano ha vendido este lunes, íntegramente, los primeros 1.000 millones de dólares de coberturas que permitirán a las empresas nacionales cubrirse frente a potenciales fluctuaciones del tipo de cambio entre el peso y el dólar. Los instrumentos subastados suponen una herramienta de control cambiario sin efectos secundarios, a diferencia de las subidas de tipos de interés –que ya ha explorado, con creces, el Banco de México en los últimos meses y que, a la larga, se teme que acabe por ralentizar aún más la actividad económica interna– y de la venta de las reservas de dólares que tiene en sus arcas, otra palanca clásica en periodos de fuerte depreciación. La moneda mexicana cotiza este lunes estable frente a su par estadounidense.

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Las coberturas cambiarias vendidas por el banco central mexicano tienen seis plazos de vencimiento diferentes, todos ellos por debajo del año –30, 60, 101, 178, 283 y 360 días–, y la demanda de las entidades financieras, a través de las cuales se protegen las empresas radicadas en México, ha duplicado el volumen asignado –2.075 millones de dólares frente a los 1.000 millones ofrecidos–, por lo que puede considerarse un éxito. A su vencimiento, estos instrumentos se liquidarán, por diferencia, en moneda nacional.

Los 1.000 millones subastados este lunes son solo el aperitivo. En total, el programa de coberturas cambiarias puesto sobre la mesa por el instituto emisor ofrecerá hasta 20.000 millones de dólares en las próximas semanas. Con este plan, con el que el organismo comandado por Agustín Carstens logró sorprender al mercado cambiario a mediados de febrero, se otorga mayor certidumbre a unas compañías, las mexicanas, que ven en las vicisitudes del tipo de cambio un riesgo añadido a la ya de por sí compleja situación a la que se enfrentan con Donald Trump en la Casa Blanca.

El hombre fuerte de la nueva Administración estadounidense en materia comercial, Wilbur Ross, dejó caer la semana pasada que Washington también pondrá sobre el tapete próximamente algún mecanismo para ayudar a anclar el tipo de cambio del peso.

Pese a que la cotización del peso frente al dólar apenas sufre cambios en la sesión de este lunes, la solución puesta sobre la mesa por el Banco de México, en combinación con las crecientes dudas de los inversores sobre los planes proteccionistas de Trump, han provocado que la divisa mexicana cotice ampliamente por debajo de la barrera de las 20 unidades por billete verde. El tipo de cambio actual es equiparable al del 8 de noviembre pasado, cuando el magnate republicano se alzó con la victoria electoral en EE UU.

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Sobre la firma

I. F.

Es redactor de la sección de Economía de EL PAÍS. Ha trabajado en las delegaciones del diario en Bruselas y Ciudad de México. Estudió Económicas y Periodismo en la Universidad Carlos III, y el Máster de Periodismo de EL PAÍS y la Universidad Autónoma de Madrid.

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