Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Monte dei Paschi, listo para recibir una inyección de 8.800 millones

El BCE avisa de que el deterioro de la entidad hace insuficientes los 5.000 millones que requería al inicio

El Banco Central Europeo (BCE) advirtió anoche de que el Monte dei Paschi di Siena necesita una capitalización de 8.800 millones de euros y no de 5.000 millones, como se pensaba inicialmente, tras considerar que la liquidez del banco ha empeorado en el último mes. El Gobierno italiano, según avanza Reuters, prepara ya una inyección de 6.500 millones. Los 2.300 millones restantes necesarios se obtendrán con el canje en acciones de la deuda subordinada que está en manos de los inversores institucionales. El Estado italiano, que ahora tiene el 4% de las acciones, pasará a controlar cerca del 70%.

La sede de la Banca Monte Paschi en la plaza Salimbeni en Siena, Italia
La sede de la Banca Monte Paschi en la plaza Salimbeni en Siena, Italia EFE

El rescate para el Monte dei Paschi, el tercer banco más grande de Italia por activos, ya está listo. Fracasó en su intento de lograr inversores en el mercado para resolver sus problemas de liquidez y morosidad y, tras semanas de intentos fallidos y de negociaciones in extremis, recibirá oxígeno en forma de dinero público. El Gobierno de Italia ya aprobó el 21 de diciembre una partida de 20.000 millones de euros dirigida a ayudar al sistema financiero. Los primeros 6.500 millones de euros ya tienen destino: taponar la herida de la entidad de Siena.

El BCE ha sido la autoridad responsable de supervisar el plan estratégico del Monte dei Paschi, que el pasado mes de julio obtuvo la peor nota en los exámenes de resistencia de la Autoridad Bancaria Europea (EBA) y se convirtió así en el banco más débil de la zona euro. Estableció entonces que el banco necesitaba 5.000 millones de euros e impuso una serie de condiciones, que llevaron a anunciar un plan estratégico que incluía el despido de 2.600 trabajadores y el cierre de 500 oficinas entre 2016 y 2019.

Sin embargo, el BCE le comunicó al banco italiano la noche del lunes que con 5.000 millones se quedaría corto. “El Ministerio de Economía italiano ha recibido dos cartas escritas por el BCE en las que afirma que los resultados de las pruebas de resistencia de 2016 registraron un déficit (...) del -2,44%, que se traduce, según el BCE, en un requisito de capital de 8.800 millones de euros”. Desde Fráncfort estiman que, aunque es solvente, “la posición de liquidez del banco se ha deteriorado rápidamente entre el 30 de noviembre de 2016 y el 21 de diciembre de 2016”, ya que descendieron tanto su capacidad compensatoria (de 14.600 millones de euros a 8.100 millones) y su liquidez neta a un mes (de 12.100 millones a 7.700 millones de euros)”.

Así, el BCE puso el listón para sanear la entidad en 8.800 millones. Y el Estado tiene listos 6.500 millones para hacer su parte, según Reuters. El resto llegará de los grandes propietarios de deuda subordinada, inversores institucionales, que verán canjeados sus emisiones por acciones, con una quita del 25% si se cumplen los planes presentados por el Gobierno la semana pasada. Así, el banco quedará principalmente en manos del Estado (70%), los grandes bonistas (cerca del 20%) y la inversión de los actuales accionistas quedará diluida en otro 10%.

El objetivo del Gobierno es reunir el dinero y lograr el visto bueno de Bruselas y el BCE sin tener que recurrir a que asuman pérdidas los pequeños inversores propietarios de bonos subordinados similares a las participaciones preferentes, en manos de unas 40.000 familias. En principio, según el decreto presentado por el Ejecutivo italiano, sus bonos serán canjeados por otros de mayor calidad sin quitas.

El Tesoro defiende que hay suficiente capital preparado

El Parlamento italiano aprobó el 21 de diciembre una partida de 20.000 millones de euros destinada a “salvaguardar el sistema bancario”. En aquel momento el Monte dei Paschi, aunque ya herido, todavía no se había resignado a pedir la ayuda estatal. Y los cálculos preliminares señalaban que, en todo caso, esa inyección no superaría los 5.000 millones. Tanto la Cámara de los Diputados como el Senado dieron el visto bueno a una de las primeras decisiones de Paolo Gentiloni como primer ministro.

¿Bastarán 20.000 millones para todas las entidades? La pregunta la lanzaron ya la pasada semana muchos analistas, que expresaron sus dudas. Ante la advertencia de que el Monte dei Paschi necesita 8.800 millones, el Tesoro se ha visto obligado a defender de nuevo el plan de salvamento. “Está diseñado de modo que sea suficiente para satisfacer todas las necesidades de actuación que pueden surgir de las situaciones actualmente bajo la observación de las instituciones”, defendió la institución.