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La presión de las comunidades tumba el cheque formación para jóvenes

El Ministerio de Empleo aparca la iniciativa ante las críticas de las CCAA socialistas y los sindicatos

Vista general de la LXII Conferencia Sectorial de Empleo, presidida por el secretario de Estado de Empleo, Juan Pablo Riesgo.
Vista general de la LXII Conferencia Sectorial de Empleo, presidida por el secretario de Estado de Empleo, Juan Pablo Riesgo. EFE

El Gobierno se ha visto obligado a aparcar el proyecto de cheque formación que pensaba llevar al Consejo de Ministros. Los sindicatos, las comunidades gobernadas por el PSOE, Cataluña e, incluso, alguna región del PP han mostrado su rechazo a esta medida en la Conferencia Sectorial celebrada este lunes. Al ver que no iba a contar con los apoyos suficientes para aprobarlo en el Congreso, el Ministerio de Empleo ha retirado la iniciativa en el último momento. Según comunidades y sindicatos, el cheque formación no ofrece las suficientes garantías para evitar el fraude y, además, no presta la orientación individualizada, una condición imprescindible para que un joven sin experiencia ni formación pueda escoger bien su itinerario formativo.

Una vez apartado este escollo, Gobierno y comunidades han conseguido consensuar la reforma del sistema de Garantía Juvenil aprobado en julio de 2014, un programa diseñado para ofrecer una experiencia laboral o formativa a cualquier menor de 30 años y que no ha conseguido despegar pese a una dotación de fondos europeos por valor de 1.800 millones.

Es más, como los recursos europeos se conceden con un plazo de caducidad de cuatro años, se corre el riesgo de que en diciembre de 2017 se pierda una parte de los fondos si no se logra para entonces certificar todas las acciones emprendidas. De ahí la urgencia de incluir en el sistema cuanto más jóvenes, mejor. Hasta ahora, la inscripción se hacía en un fichero fuera de los servicios de empleo cuyo sistema informático era tan complicado que la tarea de apuntarse resultaba muy ardua.

Para colmo, los requisitos para registrarse eran exigentes: el menor de 30 años tenía que haber pasado 30 días sin trabajar, 30 días sin haber recibido un curso y 90 días desde que cursase estudios. Los registrados como parados en los servicios de empleo tampoco contaban para la Garantía. Así que era muy difícil encontrar jóvenes. “Algunas comunidades llegaron a gastarse dinero en buscar ninis”, explica un consejero autonómico.

Las CC AA exigían facilitar el acceso a la Garantía Juvenil. Y Empleo ha accedido. A partir de ahora, cualquier parado registrado en las oficinas de empleo que sea menor de 30 años se contabilizará dentro de la Garantía Juvenil. Y sólo hará falta haber estado un día sin trabajar o estudiar. El objetivo consiste en tener inscritos a cerca de un millón de potenciales beneficiarios, de los que sólo había registrados menos de la mitad, hecho que preocupa a la Comisión Europea.

Las ayudas a la contratación no se cargarán a las pensiones

El sistema de Garantía Juvenil contempla un paquete de reducciones de cotización para los beneficiarios que sean contratados. Lo que significa que la medida corre a cuenta de la Seguridad Social. Sin embargo, la reforma de la Garantía cambia esto: estas reducciones se convertirán en bonificaciones. O lo que es lo mismo, Empleo sufragará directamente estos incentivos a la contratación en lugar de financiarlo a costa del sistema de pensiones.