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Atrapados en los viajes de trabajo

Las empresas tienen el reto de facilitar la conciliación familiar a los empleados que se desplazan

Atrapados en los viajes de trabajo

La jornada laboral de Gorka Díaz transcurre entre París, Bruselas, Milán, Varsovia, Tokio, Seúl y Hong Kong. Según toque. Cada quince días este madrileño de 30 años se desplaza desde la capital de España hasta alguna de las sedes en el extranjero de su empresa, donde pasa una media de una semana trabajando. Una rutina que comenzó hace aproximadamente un año, cuando fue nombrado responsable global de Seguridad de la Información de Axa Global Direct. “A mí siempre me ha gustado viajar, aunque no es lo mismo hacerlo como turista que por trabajo”. ¿Lo mejor? “Que me permite conocer la manera de trabajar de personas de lugares muy distintos. Y ésta también es una forma muy interesante de conocer la cultura y el país”, destaca.

Gorka forma parte de ese 24,8% de profesionales españoles que, según datos de Edenred, se desplaza al menos una vez al mes por motivos de trabajo. Una nueva especie de “viajeros corporativos” que está cambiando su forma de afrontar los viajes de negocios. Así lo asegura el estudio internacional Meet the modern business traveller, realizado la Association of Corporate Travel Executives (ACTE) y American Express Global Business Travel. “El perfil del viajero de negocios ha evolucionado al mismo ritmo al que lo ha hecho la sociedad en los últimos años”, comenta Luis Depuy de Lôme, director general de American Express Global Business Travel España. Una mayor calidad de vida en los desplazamientos, la posibilidad de disfrutar de tiempo de ocio durante el viaje y la seguridad son algunas de las nuevas prioridades de estos profesionales.

El 48% de los encuestados en el estudio subrayó una creciente preocupación entre los viajeros por mejorar la conciliación entre su vida profesional y personal. Algo que no resulta sencillo si como Alberto Moreno, director corporativo de Compras y Calidad de Grupo Gestamp, estás casado y tienes tres hijos. Para este directivo, que lleva viajando de manera regular desde hace quince años a una veintena de países en cuatro continentes, compatibilizar trabajo y familia es todo un reto. “Implica mucha organización en casa. Intento dedicar a mi familia el máximo tiempo posible los fines de semana. Aunque llegue cansado de un viaje, mantengo los planes familiares, como salir a cenar o hacer actividades con los niños”, explica.

Ana Bujaldón, presidenta de la Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias (FEDEPE), recuerda que viajar “obliga a reorganizar la vida personal y el cuidado de los hijos”. Para esta experta la corresponsabilidad en la pareja es fundamental cuando uno de sus miembros viaja con frecuencia, lo que se pone de manifiesto de forma muy patente en el caso de las mujeres. “Una mujer apasionada y comprometida con su trabajo va a buscar la forma de hacer posible esa disponibilidad, y eso inevitablemente va a repercutir en su organización doméstica”.

Ocio y negocios

El estudio de ACTE y American Express revela también que una de las demandas crecientes entre los viajeros corporativos es poder disfrutar de tiempo de ocio durante su estancia en el destino. Aunque no siempre será posible visitar los museos y restaurantes locales. “En los viajes de trabajo las agendas son apretadas y no sobra mucho tiempo”, lamenta Alberto Moreno. El deporte se convierte en una buena alternativa que ayuda, además, a distender la tensión de los viajes. “Siempre llevo unas zapatillas, un bañador y ropa deportiva en el equipaje. Si no llegas demasiado cansado de la oficina, salir a correr o nadar en la piscina del hotel son una buena válvula de escape”, asegura Gorka Díaz.

La tecnología puede ayudar a mejorar la vida del trabajador desplazado, permitiendo una mayor flexibilización y racionalización de los viajes. “El profesional puede gestionar mejor sus tiempos y organizarse de la forma que mejor se adapte a sus necesidades y preferencias. La progresiva incorporación de servicios wifi en las líneas aéreas, por ejemplo, le brinda la posibilidad de avanzar en su trabajo durante el vuelo”, señala Luis Depuy de Lôme. Por su parte, Raquel Vaquero, responsable de viajes de Grupo Gestamp, apuesta por dotar al empleado de toda la información concerniente a su misión que pueda precisar. “Para que tenga las herramientas y mecanismos capaces de cubrir y automatizar el antes, el durante y el después de todo su viaje”.

Viajes virtuales

Los expertos aseguran que este nuevo concepto de “viaje flexible” incide en una mayor productividad y nivel de satisfacción en los empleados. Aunque, opina Ana Bujaldón, ni la tecnología ni la flexibilidad lograrán acabar con la necesidad de viajar. “Ninguna conferencia online va a suplir la cercanía y confianza que se produce en un encuentro cara a cara, que las empresas siguen demandando y que, sin duda, aporta valor a la gestión”, argumenta. El problema es que tanto madrugón y horas de vuelo acaban pasando factura. “Por muy buenos que sean los hoteles en lo que te alojas, como en casa no se duerme en ningún sitio”, concluye Gorka Díaz. Las frecuentes comidas fuera y los cambios de horarios también descolocan al más pintado. “Te afecta. Durante el viaje lo notas menos porque estás al 200% e intentas aprovechar al máximo cada minuto. Es la semana siguiente, ya de regreso, cuando acusas el cansancio acumulado”, continúa Díaz.

¿Es el viejo requisito de “disponibilidad para viajar” un freno o un acicate para atraer talento? Depende de las circunstancias personales. “No será lo mismo para alguien joven sin responsabilidades familiares que para un padre o una madre de familia”, apunta Depuy de Lôme. Si bien, añade, “viajar, aunque no sea de vacaciones, siempre supone una experiencia. Permite ampliar fronteras, eliminar prejuicios y estereotipos, conocer nuevas culturas y costumbres, y todo eso redunda en un crecimiento personal y profesional innegable. La asunción por parte de las empresas de esta nueva realidad y la adaptación de sus políticas de viaje a la misma puede jugar un papel de atracción y retención de talento”.

Menos vuelos

El número de vuelos por persona en Vodafone España se ha reducido a la mitad entre 2012 y 2016. Sólo en el último año, la operadora estima que se ha ahorrado unos 20.000 trayectos gracias a las nuevas tecnologías, que permiten “sustituir muchos de esos desplazamientos por reuniones virtuales, utilizando videoconferencias o servicios de mensajería instantánea y vídeo llamadas”, explica su directora de Recursos Humanos, Remedios Orrantia.

Este cambio en la política de viajes forma parte del proceso de transformación digital que afronta la organización. “Las herramientas digitales eliminan los viajes innecesarios, contribuyen a las políticas de conciliación y mejoran la eficiencia”, afirma Orrantia.