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ANÁLISIS

España necesita una estrategia de hidrocarburos

Producir nos permitiría contar con materia prima más económica y segura para varias industrias

España necesita una estrategia nacional en materia de hidrocarburos, por su relevancia en nuestra competitividad, en la economía, en el transporte, en la industria y en nuestra vida diaria. Esa estrategia solo será estable si es fruto de un pacto de país que quede al margen de los ciclos políticos e integre a instituciones políticas y económicas y a los agentes sociales.

Contar con esta estrategia es aún más necesario ante el nuevo panorama energético mundial: la OPEP no volverá a jugar el papel dominante ha tenido hasta ahora; Irán ha vuelto al mercado, y el desarrollo del fracking en EEUU y Canadá ha marcado un hito energético para todo el mundo.

Necesitamos una estrategia nacional por el papel de los hidrocarburos en la generación de energía, por su naturaleza de materia prima industrial y por su función en el transporte.

Si hablamos de energía, la situación de España es de dependencia casi total con los hidrocarburos extranjeros. Por ello, producir en España equivaldría a incrementar la seguridad del suministro y también permitirá colaborar con el objetivo de una energía baja en carbono, fijado en la Cumbre de París. El desarrollo del gas natural permitirá reducir las emisiones y es la transición perfecta hacia las fuentes de energía renovables.

Pero además, los hidrocarburos constituyen una materia prima irreemplazable para nuestra vida diaria. Teléfonos móviles, ordenadores y tabletas, material quirúrgico y médico, cosméticos, productos de limpieza y de higiene, cables o tuberías... casi todo lleva hidrocarburos. Producir en España nos permitiría contar con materia prima más económica y segura para una gran variedad de industrias que compiten a nivel global.

En cuanto al transporte, el coche eléctrico será una realidad generalizada en un horizonte cercano, sin embargo, los hidrocarburos seguirán siendo insustituibles para generar la energía motriz que moverá camiones, barcos y aviones.

La realidad insoslayable es que necesitamos hidrocarburos. Y en nuestra mano está impulsar una actividad que reportará, además, riqueza y empleo. Según Deloitte (2014), la exploración y producción podría generar en España una riqueza de 44.000 millones de euros en el año de mayor impacto (un 4,3% del PIB actual). Además, supondría una creación anual de hasta 260.000 empleos directos e indirectos. Para llegar a esta conclusión, Deloitte se basó en el informe de una consultora geológica, GESSAL (2013), que afirmó que España podría albergar considerables recursos de gas y petróleo.

Necesitamos explorar para saber de cuántos recursos disponemos y poder tomar decisiones basadas en datos reales. Precisamente, Explorar para conocer, conocer para decidir fue el título que dieron, en 2014, a una resolución conjunta la Federación Empresarial de la Industria Química (Feique), junto con los sindicatos UGT-Fitag y Fiteqa-CC OO, en apoyo a la exploración de hidrocarburos no convencionales.

En definitiva, el diálogo y el consenso deben ser el método para construir, entre todos, esa estrategia nacional. La necesitamos para garantizar el suministro, para aportar seguridad jurídica a las empresas e incrementar la capacidad de planificación de nuestras industrias. Unas industrias que apostarán así por continuar su producción y crear empleo en España. Es nuestra responsabilidad asegurar una economía competitiva y una política energética estable y responsable para las generaciones próximas.

Margarita Hernando es presidenta de la Asociación de Compañías de Investigación, Exploración y Producción de Hidrocarburos y Almacenamiento Subterráneo (ACIEP).