Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cae al 1,7% la tasa de ocupados que encuentra empleo gracias al INEM

El porcentaje de quienes logran un trabajo gracias a una ETT asciende al 2,9%

Una oficina de empleo del sistema público en Sanlúcar la Mayor (Sevilla)
Una oficina de empleo del sistema público en Sanlúcar la Mayor (Sevilla)

El Servicio Público de Empleo, el antiguo INEM, no sirve para encontrar empleo. Apenas 249.400 personas (un 1,7%) de las 17.866.100 que estaban asalariadas en 2015 encontró su trabajo gracias a las oficinas públicas, según los datos de las variables de submuestra de la Encuesta de Población Activa correspondiente a 2015. El porcentaje ha caído trés décimas con respecto a 2014, cuando alcanzó el 2%, y supone poco más de la mitad del porcentaje registrado en 2007 (3,2%).

Las empresas de trabajo temporal (ETT) tampoco son la panacea a la hora de encontrar un empleo. Un 2,9% de los asalariados (430.200 personas) lograron trabajo gracias a una de estas agencias, una décima más que en el año anterior.

Cae al 1,7% la tasa de ocupados que encuentra empleo gracias al INEM

Que el servicio público de empleo tiene muy poco éxito con la colocación de personal no es nuevo, pero analizando las variables de submuestra de la EPA se observa que su eficacia ha caído desde el inicio de la crisis. Así, en 2007, el porcentaje de trabajadores que salió del paro gracias al INEM (ahora SEPE) ascendía al 3,2% y ha ido en descenso en los años sucesivos, alcanzando su mínimo en 2012 (1,6%). El de 2015 es el segundo peor dato de la serie desde 2006 y supone un claro descenso desde el 2% registrado en 2014. En términos absolutos, el número de personas colocadas por el INEM ha caído a la menos de la mitad desde las 543.000 de 2007.

De hecho, la necesidad de reformar el sistema ha estado presente en las campañas electorales de los partidos los últimos años. El pasado verano, por ejemplo, el líder socialista Pedro Sánchez aseguró que su partido quería trasladar la gestión del empleo a las comunidades autónomas y “refundar el sistema público de empleo”. La novedad de esta propuesta radicaba en que las comunidades autónomas gestionarán “tanto las políticas activas como las prestaciones”.

El mayor cambio en el sistema comenzó a fraguarse en 2010, cuando el Gobierno del PSOE aprobó la creación de las llamadas agencias de colocación. Con la reforma laboral del PP volvió a revisarse el papel de estas empresas privadas que debían colaborar con el sistema público para agilizar el empleo. Y, finalmente, en 2014 se aprobó la normativa para que se pudieran empezar a firmar convenios de colaboración entre las empresas de colocación y las comunidades autónomas.

Por sexo, las mujeres tuvieron un poco más de suerte en 2015 con las oficinas de empleo que los hombres, según los datos de la EPA. Un 2,1% de las asalariadas procedía de una de estas oficinas (148.700 mujeres), por solo un 1,3% de los empleados (100.700).

ETTs

En cambio, un porcentaje mayor de hombres encontró su empleo a través de una ETT (un 3,1% frente a un 2,8% de las trabajadoras; 235.000 frente a 194.800). El porcentaje de trabajadores procedentes de una de estas empresas de colocación se mantiene estable desde 2009, cuando cayó al 3% desde el 4,1% del año anterior. En 2006 y 2007, el porcentaje se situó en el 4,2%.

Si el SEPE no funciona y las ETT tienen una tasa de colocación por debajo del 3%, ¿cómo encuentran empleo los españoles? Un estudio realizado por el Observatorio de Empleabilidad y Empleo Universitario, señaló que, entre los licenciados recientes, el 37,2% encontró trabajo gracias a sus conocidos, por delante del trato directo con empresas (31,3) o portales especializados(18,3).