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Alemania eleva la presión sobre el BCE con un recurso judicial contra la compra de deuda

Empresarios y académicos acusan a Draghi ante el Constitucional de sobrepasar su mandato

El presidente del BCE, Mario Draghi, en una rueda de prensa en Fráncfort el 21 de abril
El presidente del BCE, Mario Draghi, en una rueda de prensa en Fráncfort el 21 de abril REUTERS

Alemania continúa dando dolores de cabeza al presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi. Tras las críticas del Gobierno, un grupo de empresarios y académicos lleva ahora el Eurobanco al Tribunal Constitucional. Consideran excesivas las compras de deuda, sobre todo desde que en marzo se anunciara su ampliación a la corporativa. Con esta iniciativa, el BCE trata de elevar unos precios por los suelos, muy lejos del objetivo de inflación cercano al 2%. Pero los demandantes creen que la adquisición de deuda corporativa “excede el mandato” del BCE, por lo que hay que limitar el programa “de manera urgente”.

No es la primera vez que el tribunal de más alto rango del país, con sede en Karlsruhe, estudia la legalidad de las decisiones adoptadas por el BCE. Ya lo hizo por el anterior plan de compra de deuda, que Draghi improvisó en septiembre de 2012, en uno de los peores momentos de la crisis del euro.

Pese a que el mero anuncio de este programa (conocido como OMT) contribuyó a calmar las primas de riesgo de los países más castigados; y que además el BCE no desembolsó ni un solo euro en él, un grupo de 35.000 alemanes, entre ellos políticos y académicos, lo denunciaron en Karlsruhe.

Legalidad europea

El Constitucional alemán derivó la cuestión al Tribunal de la UE, y este dictaminó en junio del año pasado que la iniciativa de Draghi —simbolizada en su famosa frase de hacer “lo que sea necesario” para salvar al euro— era compatible con la legislación europea. Pese a todo, Karlsruhe aún debe dar su opinión sobre el OMT.

Las posibilidades de prosperar del recurso presentado el pasado día 12 son dudosas. Pero supone un síntoma más del profundo malestar con Draghi que afecta a amplias capas de la población de la primera economía del euro. Es habitual oír la crítica de que los bajos tipos de interés equivalen a “una expropiación” para los ahorradores, sin tener en cuenta que estos también se benefician de las bajas tasas de inflación.

Incluso el habitualmente ortodoxo Bundesbank, que en otras ocasiones ha criticado las decisiones del BCE, niega que este programa vulnere las normas europeas. “El último programa de adquisición de deuda pública solo prevé un reparto de responsabilidad muy restringido”, aseguraba su presidente, Jens Weidmann, en una entrevista con EL PAÍS, Die Welt y La Repubblica, periódicos de la alianza LENA.