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Siemens, Talgo, CAF y Alstom competirán por el macrocontrato del AVE

Renfe adjudicará la compra de 30 trenes aunque la situación política amenaza con alargar los plazos

AVE
Un AVE de Renfe en la madrileña estación Puerta de Atocha. EFE

Cuatro de los seis mayores fabricantes ferroviarios del mundo van a presentar sendas ofertas para pujar por el contrato de suministro a Renfe de treinta nuevos trenes de Alta Velocidad (AVE), por un importe estimado en 2.642 millones de euros. Esta tarde se cierra el plazo para remitir las propuestas que quieren optar a este macrocontrato.

El cuarteto lo forman las españolas CAF y Talgo, la francesa Alstom y la alemana Siemens, según fuentes del concurso. La canadiense Bombardier ha decidido finalmente no presentar oferta alguna tras impugnar el concurso, según confirmó la empresa a este diario. Y la japonesa Hitachi también ha optado por retirarse a última hora ante las dudas de si podía tener listo a tiempo su nuevo modelo AT-400.

El contrato, que Renfe licitó a finales del pasado diciembre, supone el suministro de treinta nuevos trenes AVE, además de su posterior mantenimiento durante treinta años, con posibilidad de prórroga durante otros diez años más. La entrega se producirá en dos fases. En la primera, se entregarán quince nuevos AVE de forma inmediata tras su fabricación, mientras que los otros quince trenes se suministrarán por lotes de cinco unidades en función de las necesidades de la compañía.

Situación política

En cuanto a los plazos, en principio, estaba previsto que Renfe adjudicara el pedido en este primer semestre y comenzara a recibir las primeras unidades en 2018. No obstante, la situación política hace improbable cumplir con estos plazos, ya que el presidente de Renfe es nombrado por el Gobierno de turno, y resultaría poco entendible que uno de los mayores contratos de la compañía y el primero que saca a concurso en la última década, fueran adjudicados por unos gestores nombrados por un Ejecutivo en funciones, señalan en fuentes del sector. De hecho, en la nota oficial, la compañía ferroviaria evitó hablar de plazos. 

Renfe busca un tren con capacidad para circular a una velocidad de hasta 320 kilómetros por hora y de “gran capacidad”, esto es, que pueda transportar a un mínimo de 400 viajeros, máxima accesibilidad y wifi. Con este contrato, la operadora pública pretende garantizarse un calendario de incorporación de nuevos trenes para modernizar su parque de vehículos y prepararlo al paulatino aumento de demanda de viajeros y a la apertura de nuevas líneas de Alta Velocidad.

Como en todos estos grandes contratos, la licitación no ha estado exenta de polémica debido a la gran competencia entre fabricantes por hacerse con el pedido. Bombardier impugnó el pasado 29 de abril los pliegos del concurso ante el Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales (TARC) al considerar que no se han respetado los principios de no discriminación, proporcionalidad y libre competencia.

En concreto, la compañía canadiense entiende que el hecho de que Renfe prime la fabricación en España de los nuevos trenes AVE a la hora de adjudicar el contrato, va contra los principios de libre circulación y de la normativa de libre competencia europea. También considera inválidas las especificaciones técnicas de los sistemas de señalización porque benefician a algún fabricante (Siemens).

Los modelos

Los fabricantes están dispuestos a echar toda la carne en el asador. Alstom compite con su Coradia Duplex de dos pisos que tiene el récord mundial de velocidad sobre raíles, con más de 500 kilómetros por hora (el nipón Maglev lo tiene en levitación, con 590 km/hora). Talgo aporta el Avril, su último desarrollo que presume de eficiencia, por su menor peso y poco consumo. CAF lleva al concurso su plataforma Oaris, de diseño modular y capacidad de más de 500 plazas. Siemens dedica a este concurso la última versión de su Velaro, con gran experiencia en líneas AVE, que ya circula por China, Rusia, Alemania y España.

En principio, y por razones de eficiencia, ya que dos tercios del contrato son para el mantenimiento, Renfe elegirá un solo fabricante para todo el pedido por lo que es mucho lo que se juegan.